Para saber cómo es Cáncer como amigo, vamos a centrarnos primero en recordar cómo es Cáncer en su día a día. Y partiendo de ahí, nos haremos una idea bastante amplia de cómo se relaciona el cangrejito según su forma de ser. Es lo suyo ¿no?

Al ser una persona tímida, socialmente Cáncer no será quien llegue a una reunión y se presente a todo el mundo, le de su número de teléfono a la mitad y haga preguntas a todos sobre sus aficiones o su trabajo. Cáncer es sociable a su manera y esta manera implica necesitar un poco más de tiempo y de atención de los demás a su persona para soltarse del todo. A lo más que llega al principio es a estar ahí, con su mejor cara, observando el cotarro y siendo encantador con todos.

Más adelante, cuando ya estrecha lazos, nuestro querido Cáncer sigue siendo alguien a quien no le gusta llamar la atención. Su manera de estar en los grupos de amigos es discreta y acogedora. A parte, suele tener un vínculo más especial y estrecho con algunos de ellos, con una amistad que es de largo recorrido.

Como amigo Cáncer es el punto de equilibrio entre esos amigos más ariscos y los más divertidos. Es el cuidador de todos y el amigo de confianza que siempre esta ahí. También es el apoyo de los más tranquilos, porque se queda con ellos cuando los demás andan cambiando de planes. Y con los más frívolos no termina de relajarse pero tampoco huye. Pero sobre todo, Cáncer es el amigo imán por su dulzura y por lo protector que siempre es.

Llegados a este punto ya nos hacemos una idea de la mejor cara de Cáncer como amigo. ¿Y la cara oculta de la “luna”? También la queréis conocer ¿no? Pues sus cambios de humor (era obvio), que como sean de los descontrolados, dan lugar a algún problema que otros con las amistades. O a varios problemas, no nos quedemos cortos. ¿Y por qué? Porque Cáncer se pone antipático y repelente, y porque los demás no terminan por acostumbrarse a tener como amigo a alguien tan agradable por norma general pero que puede convertirse de pronto en la niña del exorcista.

Como parte del pack que desencadena sus cambios de humor o independientemente de estos, Cáncer también peca de susceptible. Y algo que fuera de sus círculos íntimos lo controla mejor, con los amigos le da rienda suelta a lo grande. Resultado: Cáncer se nos enfada sin ton ni son. O bien salta y suelta lo que le nace sin control ninguno. O bien se aleja del círculo o el amigo en cuestión sin dar ninguna explicación y con total incoherencia. ¡Maldita sensibilidad canceriana!

Y poco más (aunque con esto ya hay suficiente). Aunque Cáncer se pierde en las formas, en el fondo es un ser dulce, tranquilo, a quien no le gusta mostrar sus enfados o debilidades. Se retira a su caparazón, rumia un poquito (pero no le da el coñazo a nadie) y vuelve con los suyos a darlo todo (y a esperar que se lo den también a él, faltaría más).

Sus mejores amigos son aquellos que entienden el lado oscuro de la sensibilidad (quizás porque son parecidos). Y se la perdonan a Cáncer, igual que le perdona cuando se altera demasiado, se tensa o se pone susceptible.

Los amigos de Cáncer también serán cariñosos, física y emocionalmente. Cáncer no se sentiría bien si no pilla cacho por ahí. Cáncer necesita el afecto y si no lo tiene, la relación no funciona. Eso vale para amigos, parejas o familias (y hasta en el curro, porque Cáncer es de las personas que genera lazos afectivos aunque sea en el entorno laboral).

Ahí os dejamos con toda esta información para que conozcáis mejor a vuestros amigos Cáncer. O si acabáis de conocer a alguno, para saber lo que os espera. Y casualmente, aunque se hable tanto de los jodidos cambios de humor de Cáncer, nunca son tan malos como para que les falten amigos. O los pierda. ¿Y sabéis por qué? Porque Cáncer es ese amigo que capta mejor que nadie lo que les pasa a sus amigos. A veces, incluso es el único que se da cuenta. Y corre a su lado para lo que SEA y hasta CUANDO SEA.