A la hora de analizar cómo es la amistad con Sagitario (tanto la que ofrece como la que recibe por ello), nos vamos a encontrar con un tipo de amistad muy sana, como lo es el propio arquero como persona. Ya sea con los cuatro amigos íntimos y de toda la vida o con otros tantos que se han ido sumando a ellos a lo largo de los años, Sagitario crea lazos de amistad muy buenos, muy ricos, muy sinceros y muy completos. Y muy equilibrados. Ni Sagitario da más de lo que recibe, ni pide menos de lo que da, ni abarca más de lo que puede dar. Ni Sagitario ni sus amigos reciben menos de lo que dan. Y punto.

Sagitario como amigo es divertido y siempre anima con alguna de sus aventuras o experiencias cada reunión. Suele transmitir buen rollito en cada grupo en el que se mueve por su optimismo y por su pasión por la vida. También destaca su generosidad en tiempo, dinero, compañía y consejos. Suele caer bien y quienes le buscan para lo que sea, siempre le encuentran.

Eso sí, es Sagitario quien domina los márgenes en los que tiene lugar cada relación de amistad. Si Sagitario quiere pasar mucho tiempo con un amigo, amplía este margen. Si es todo lo contrario, lo reduce. Y lo hace de forma tan sutil que nadie se siente manipulado. A quien le pide más, le da más. Y de quien quiere menos, no se compromete a nada y lo deja correr.

Casualmente, todos los amigos de Sagitario están encantado de como Sagi maneja todo esto así que algo debe hacer realmente bien.

Y ahora toca la parte negativa, claro. Para quien conozcan a Sagitario será fácil averiguarla. Para el resto lo vamos a exponer bien claro: primero está su falta tacto para decir las cosas. Y como además suele ser exigente y crítico, hay tema para largo. Y la caga largamente, también.

Lo peor es que no solo lo hace, sino que encima intenta convencer de que lo que hace está bien. Sagitario no acepta las críticas a su “sinceridad crítica”. Que nadie le ha pedido pero que regala como si fueran billetes.

Para Sagitario ser así es ser honesto. Él no quiere herir. Pero lo hace. Y como alguien se lo eche en cara, es que le da exactamente igual. Se lo explica (lo de que critica por honestidad y sinceridad) por si lo quiere entender, pero si no, adiós muy buenas. No cree que haya hecho nada malo y punto.

Y ahí tenemos al arquero con cuerpo de caballo siendo tan tozudo como una mula para no reconocer lo que no le da la gana.
El segundo defectillo de Sagitario es por su rechazo a los compromisos, lo que le hace chocar bastante con los amigos. No le gusta ir donde no le apetece, y no va. Y como alguien le quiera convencer con argumentos, pierde el tiempo de forma irremediable.

Sagitario tiene optimismo y positividad para regalar, pero no le da la gana enfocar algo de forma positiva si es algo que no quiere hacer. No le da la gana engañarse. Y no hay más que hablar. Y si no le queda más remedio que ir allí donde no quiere ir, la lía con toda seguridad. Y como alguien se ponga dramático, pasa de esa persona. Los numeritos y los victimismos le sobran.

Y poco más. Quitando este para de cosillas feas, Sagi es un amigo que disfruta en general, y que aún disfruta más cuando está a gusto. Su presencia genera una onda que hacer que el ambiente sea especial. Con los amigos aventureros y amantes de la libertad es feliz. De otros aprenden, con otros le encanta hablar y sentirse escuchado. En general tiene sus preferencias según el carácter de las personas, pero Sagitario se adapta bien a todos: ni mucho con los que mejor se lleva ni poco con los que peor. Lo va viendo y lo sabe gestionar. Y sabe tanto intimar con una o dos personas que suelen ser sus amigos del alma a tener varios grupos y ser alguien esencial en ellos. Vamos, que en esto de la amistad, Sagi aprueba con nota. Quizás se le puede pillar en otras cosas, pero aquí no hay nada que hacer. Nuestro Sagi es un buen amigo.