EL LADO BUENO DE ARIES

  • Por tu carácter fuerte y apasionado, entusiasta y lleno de energía, cualquier proyecto del que te hagas cargo será un éxito.

  • Cuando quieres algo lo consigues. Porque eres optimista y siempre ves el vaso lleno; porque le pones tanto arrojo y energía que derribas cualquier inconveniente.

  • Para ti un problema es un reto. Eres valiente para enfrentarte a cualquier cosa, no te asusta nada, y cuanto más difícil es, mejor. Eres hábil resolviendo lo que se resiste. Y donde otros se desaniman tú te creces.

  • Tener iniciativa, ser valiente y ser rápido hacen de ti el líder perfecto. Tus dotes de mando sobresalen porque te gusta mandar y sabes mandar. Porque naciste para ello. Y cuando eres líder en algo, todos te siguen. Por algo será.

  • La sinceridad de la que otros presumen tú la llevas impresa en la piel. Por la misma razón, es difícil que mientas. Es más, odias las mentiras y no te gustan las personas que lo hacen.

  • Nunca paras. Si no es pensando y organizando lo que vas a hacer es haciendo algo en ese momento. Siempre tienes varios proyectos entre manos y te sobra energía para compartirla con otros. Tu mente es activa y siempre va por delante, tu cuerpo le sigue de cerca. A veces es al revés y también te funciona para llegar al objetivo.

  • Tu fortaleza es física. Pero también mental. En la cabeza tienes tanta energía que podrías derribar muros con ella. Ser fuerte, sentirte fuerte, te reafirma en tu independencia. No necesitas a nadie. Eso sí, a ti te encanta ayudar a los demás.

  • Le pones tantas ganas a los problemas de los demás como a los tuyos. Más que empatía lo tuyo es un tremendo sentido de la justicia.

  • Tu capacidad de decisión es alucinante. Es la que hace que allí donde estás tu se hagan cosas, se pongan en marcha asuntos o tareas o se elijan opciones de forma rápida.

  • Tu forma de actuar es rápida, tu forma de reaccionar es rápida, también. También hablas rápido, comprendes las indicaciones rápidamente y te recuperas rápido de cualquier revés.

  • Eres un emprendedor nato y cuentas con las habilidades necesarias para ser el mejor organizando cualquier cosa. Además, al ser tan apasionado, consigues que los demás crean en ti y en lo que haces. Les contagias con tu entusiasmo, con tu pasión por lo que haces, con tu confianza en que todo va a salir bien. Y les estimulas a moverse como lo haces tú. La productividad cerca de ti está asegurada, tanto por tu trabajo como por el que consigues que hagan los demás.

  • Ser impaciente te ayuda a valorar el tiempo de otra manera. Mirar el reloj te lleva a ser puntual, a terminar todo cuanto antes, a no desperdiciar ni un segundo de vida, a que te sobre tiempo para ayudar a otros y a ser el primero en casi todo.

  • Eres tan franco que donde puedas haber cometido algún error, tu franqueza te ayuda a parecer inocente. En el fondo lo eres. Y si cometes algún fallo, nunca es con mala intención.

  • Audacia o valentía, y cualquier sinónimo más, van contigo. No te importa quien sea el enemigo. Te enfrentas a él con toda la fuerza interna que tienes, y si no la tienes, tu confías en que sí. Somos lo que pensamos y tú eres lo que quieras ser porque te lo crees. Tienes algo de héroe, querido Aries.

  • Cuando hay un obstáculo tú no lo ves. Tú solo ves el objetivo final, llegar cuanto antes y ser el primero. Es tu carácter luchador que va a muerte para vivir y no morir.

  • Te gustan los extremos. Pero sobre todo, te gusta la intensidad. Y por eso amas con intensidad, te enfadas con intensidad, perdonas con intensidad y vives con intensidad.

  • Tu autodisciplina es digna de admiración. No te dejas convencer, no te dejas desanimar, te impones un deber y no paras hasta conseguirlo. No hay justificación alguna para no cumplir con algo.

  • No te gustan las complicaciones. Pero si surgen, te las cargas. Tú no eres complicado (y la gente complicada te aburre).

  • Un desafío es una palabra mágica para ti.