Por tu carácter fuerte y apasionado, entusiasta y lleno de energía, cualquier proyecto del que te hagas cargo será un éxito. Cuando quieres algo lo consigues. Porque eres optimista y siempre ves el vaso lleno; porque le pones tanto arrojo y energía que derribas cualquier inconveniente. Para ti un problema es un reto. Eres valiente para enfrentarte a cualquier cosa, no te asusta nada, y cuanto más difícil es, mejor. Eres hábil resolviendo lo que se resiste. Y donde otros se desaniman tú te creces.

Tener iniciativa, ser valiente y ser rápido hacen de ti el líder perfecto. Tus dotes de mando sobresalen porque te gusta mandar y sabes mandar. Porque naciste para ello. Y cuando eres líder en algo, todos te siguen. Por algo será.

La sinceridad de la que otros presumen tú la llevas impresa en la piel. Por la misma razón, es difícil que mientas. Es más, odias las mentiras y no te gustan las personas que lo hacen.

Nunca paras. Si no es pensando y organizando lo que vas a hacer es haciendo algo en ese momento. Siempre tienes varios proyectos entre manos y te sobra energía para compartirla con otros. Tu mente es activa y siempre va por delante, tu cuerpo le sigue de cerca. A veces es al revés y también te funciona para llegar al objetivo.

Tu fortaleza es física. Pero también mental. En la cabeza tienes tanta energía que podrías derribar muros con ella. Ser fuerte, sentirte fuerte, te reafirma en tu independencia. No necesitas a nadie. Eso sí, a ti te encanta ayudar a los demás.

Le pones tantas ganas a los problemas de los demás como a los tuyos. Más que empatía lo tuyo es un tremendo sentido de la justicia.

Tu capacidad de decisión es alucinante. Es la que hace que allí donde estás tu se hagan cosas, se pongan en marcha asuntos o tareas o se elijan opciones de forma rápida.

Tu forma de actuar es rápida, tu forma de reaccionar es rápida, también. También hablas rápido, comprendes las indicaciones rápidamente y te recuperas rápido de cualquier revés.

Eres un emprendedor nato y cuentas con las habilidades necesarias para ser el mejor organizando cualquier cosa. Además, al ser tan apasionado, consigues que los demás crean en ti y en lo que haces. Les contagias con tu entusiasmo, con tu pasión por lo que haces, con tu confianza en que todo va a salir bien. Y les estimulas a moverse como lo haces tú. La productividad cerca de ti está asegurada, tanto por tu trabajo como por el que consigues que hagan los demás.

Ser impaciente te ayuda a valorar el tiempo de otra manera. Mirar el reloj te lleva a ser puntual, a terminar todo cuanto antes, a no desperdiciar ni un segundo de vida, a que te sobre tiempo para ayudar a otros y a ser el primero en casi todo.

Eres tan franco que donde puedas haber cometido algún error, tu franqueza te ayuda a parecer inocente. En el fondo lo eres. Y si cometes algún fallo, nunca es con mala intención.

Audacia o valentía, y cualquier sinónimo más, van contigo. No te importa quien sea el enemigo. Te enfrentas a él con toda la fuerza interna que tienes, y si no la tienes, tu confías en que sí. Somos lo que pensamos y tú eres lo que quieras ser porque te lo crees. Tienes algo de héroe, querido Aries.

Cuando hay un obstáculo tú no lo ves. Tú solo ves el objetivo final, llegar cuanto antes y ser el primero. Es tu carácter luchador que va a muerte para vivir y no morir.

Te gustan los extremos. Pero sobre todo, te gusta la intensidad. Y por eso amas con intensidad, te enfadas con intensidad, perdonas con intensidad y vives con intensidad.

Tu autodisciplina es digna de admiración. No te dejas convencer, no te dejas desanimar, te impones un deber y no paras hasta conseguirlo. No hay justificación alguna para no cumplir con algo.

No te gustan las complicaciones. Pero si surgen, te las cargas. Tú no eres complicado (y la gente complicada te aburre).

Un desafío es una palabra mágica para ti.

2020-10-13T12:56:30+02:00