• Por tu optimismo ves la vida con el mejor cristal que hay que verla. Y si hay inconvenientes, también te parece que todos tienen solución. Te adaptas a todo, no tienes miedo a los cambios y antes que quejarte te pones en marcha para intentar resolver lo que no funcione.

  • Tu generosidad no tiene límites. Te gusta compartir todo lo que tienes: tu tiempo, tus bienes materiales, tus consejos, tu experiencia…

  • El entusiasmo con que vives no es nada comparado con el que derrochas cada vez que inicias una relación o emprendes cualquier asunto. Y puestos a ser generosos, también regalas tu entusiasmo porque te gusta transmitirlo a los demás y que sientan las mismas ganas de hacer las cosas que tú.

  • Que gusta que en tus relaciones haya una total libertad de las partes, tanto para pensar como para ir y venir. Te ahogas si sientes que no puedes moverte a tu gusto. De igual manera, te gusta la gente que también quiere ser libre y por eso las relaciones con gente dependiente no te van ni un pelo.

  • Eres rebelde y te enfrentas a las normas que coartan tu libertad y la de quien sea, incluidas algunas causas sociales.

  • Te gusta mover lo que está quieto, adaptarte a lo nuevo en vez de acomodarte a lo de siempre. De igual manera, no te importa romper relaciones que no te llevan a ningún sitio.

  • Eres muy sincero y franco con los demás, porque te niegas a disimular lo que piensas o sientes. Quizás algunas veces te sinceres perdiendo las formas, pero tu intención no es mala. Eres un centauro, y esa mitad caballo, a veces te hace meter un poco la pata. Pero es que prefieres decir la verdad aunque metas la pata a decir mentiras. Eso nunca.

  • Nadie que esté a tu lado se aburre: tu mente está llena de datos y de saber y anécdotas, siempre tienes planes en la cabeza e iniciativa para ponerlos en marcha, tienes sentido del humor y mucha alegría de vivir.

  • Tienes muy buena memoria para utilizar todo lo que sabes. Y te ayudas de cualquier detalle importante para hacerle más fácil la vida a los demás.

  • Se te dan bien las relaciones, tienes mucha gente a tu alrededor, quizás sea porque das mucho y sin embargo, no eres nada interesado con las personas. Nunca te acercas a nadie esperando sacar tajada ni con ningún interés material. La gente te interesa por lo que es no por lo que tiene.

  • Tienes confianza en ti mismo aunque a veces tengas bajones y no lo veas todo tan claro. Pero son bajones personales por hacerte muchas preguntas sobre la existencia. Lo que nunca te falla es la confianza que ofreces a los demás. Curiosamente ellos siempre ven tu mejor cara y tú, sin embargo, tienes tus pequeños momentos de baja autoestima.

  • Eres muy estudioso de todo. Te gusta aprender pero no hace falta que sea a base de hincar los codos delante de un libro. Se puede aprender hablando con la gente, viajando, observando la vida, navegando por Internet…

  • Eres impaciente pero eso te ayuda a ponerte en marcha antes de que una situación se agrave, a correr más que otros para conseguir lo que quieres y a no perder el tiempo en llegar cuando alguien te necesita.

  • Sabes escuchar y sueles ser compresivo pero si en algún momento alguien te cuenta algo con lo que no estás de acuerdo, sigues estando ahí para lo que te necesite. Y para darle algún consejillo de los tuyos, si hace falta (aunque esperarás a hacerlo si acaso ves que esa personas no está muy fuerte como para tus sinceras críticas).

  • Vives el presente como hay que vivirlo, sin estar pensando en el futuro, pensando y siendo consciente pero sin darle muchas vueltas a las cosas, actuando más que pensando.

  • Te gusta demasiado el riesgo pero para vivir tu vida. A los demás no sueles ponerles en riesgo. Si te quieren acompañar debe ser decisión suya. Tú como mucho puedes animarles con tu entusiasmo pero siempre dejándoles la libertad de que sepan lo que van a hacer y decidan si quieren ir o no.