Cuando Cáncer se cruza en tu vida puedes sentir que lo tienes todo o que no tienes nada, puedes sentir que se vuelca muchísimo en vuestra relación, o de repente puedes sentir que se aísla por completo, no queriendo saber nada del mundo. Es su naturaleza. El Cangrejo tiene la necesidad de desaparecer a menudo.

Cuando esté contigo se esforzará muchísimo por impresionarte, hará todo lo que esté en su mano por hacerte feliz, no le gusta pelear ni discutir, no quiere momentos amargos en su relación pero sus cambios de humor parece que lo hacen inevitable. Es complicado amar a Cáncer porque muchas veces parece que no sabe ni lo que quiere, pero es cuestión de tener un poco de paciencia. Paciencia para que poco a poco empiece a sacar sus sentimientos más profundos. Cáncer quiere gritar a los cuatro vientos que está enamorado de ti pero no lo hará, al menos al principio.

Tratará de convencerse de que todo puede ser efímero, tratará de controlar y de atar en corto a sus sentimientos. Sabe que a veces es lo mejor. Y tú te preguntarás por qué desaparece o no descuelga las llamadas, te preguntarás por qué no responde a tus mensajes, por qué se lo ha tragado la tierra. Probablemente haya tenido uno de sus míticos bajones, por algo suyo o por algo que has dicho y que le ha sentado mal. Con Cáncer hay que utilizar mucha psicología, a Cáncer hay que entenderlo, hay que saber ponerse en su lugar y sobretodo escuchar muchísimo, no sólo oír. Te darás cuenta de que con sus palabras lo dice todo, y probablemente también te des cuenta de que te quiere demasiado… Es complicado amar a Cáncer sí, pero más complicado es dejarle de amar.