A veces, por más que quieras hacerlo, es complicado amar a Escorpio. Y no porque no estés deseando si no porque sabes que como cruces esa línea acabarás por caer rendido a sus pies, acabarás por dejar que Escorpio lo controle todo, hasta tu vida.

Escorpio no confía en nadie, es rencorosa/o cuando no ha habido disculpas por la parte que le hizo daño y, lo siento, pero tampoco perdona. Una joyita ¿no? Pues a pesar de todo sí. Es una joya difícil de encontrar porque ama con una pasión increíble y te das cuenta cuando ya no está a tu lado. NADIE puede quererte con la misma intensidad con la que lo hace el Escorpión. Es una persona muy peculiar, bueno con los buenos y terriblemente oscuro con las personas malas que hacen daño gratuitamente, tanto a ella/él como a los suyos.

Escorpio se toma siempre la justicia por su mano porque sabe de sobra, que es la mejor manera de hacer que el otro de verdad, se ponga en situación y comprenda el dolor que ha podido causar. Es complicado amar a Escorpio porque siempre tienes el miedo de que te absorba, de perder poder y control. Escorpio puede ser muy paciente y también muy pausado, pero puede pasar de cero a cien en cuestión de minutos. Y puede gritar, ser la persona más dañina del planeta, agarrar lo primero que haya a mano y tirarlo por la ventana… A veces no es fácil querer a Escorpio. Puede perder todo lo bonito que te ha podido dar con un mal gesto pero también puede volver a ganárselo con los detalles que tiene, con ese nervio que saca por defender a los suyos, a su familia, con ese ímpetu y esa fuerza que tiene para sacarte adelante cuando estás en lo más bajo. Con Escorpio no te preocupes por no amarle, al final lo acabarás haciendo. Preocúpate cuando no sepas vivir sin ella/él…