Te temen, te tienen un respeto y te miran con los ojos medio cerrados cuando comunicas que tu signo es ESCORPIO. Lo sabes, te ha pasado más de una vez. Tu fama es bastante peligrosa, dicen que eres alguien con quien hay que tener mucho cuidado porque la gente que en realidad no te conoce mucho tiene ese concepto de ti, no saben que la fama existe pero que en realidad no es tan mala y tan peligrosa como la pintan. Carácter matón, pero corazón de oro, así eres tú, sabes que tu carácter es de armas tomar pero también sabes que en el fondo eres incluso una persona muy blanda con algunas situaciones, pero solo tú lo sabes.

No libras batallas que no te pertenecen (a no ser que la persona que tenga un problema sea amiga, amante o familia, tuya, ahí si que lucharías a su lado o en su ligar si hiciera falta) sabes muy bien cuáles son tus batallas Escorpio, tu mente es muy astuta y la montaña es gigante, tu ganas de subirla y de llegar a la cima siempre lo será más. Siempre.

No tienes miedo de mostrarte tal y cómo eres Escorpio, tampoco tienes miedo de dar todo lo que tienes a la gente que más quieres (aunque eso suponga que te tengas que quedar sin nada) se te admira por esa fuerza sobrenatural que llevas siempre contigo.

El qué dirán te importa lo mismo que te importan las personas que no van contigo, NADA, te vale verga lo que pueda decir la gente sobre tu vida, no te repercute para nada la opinión de las personas que no tienen ni idea de cómo eres en realidad Escorpio.

Tu carácter da mucho respeto, pero la gente que de verdad te conoce puede decir con la boca bien abierta que tienen un tesoro entre manos, porque el cúmulo de emociones y la sensibilidad que hay bajo esa capa de fortaleza extrema, es el premio de la lotería. Eso es lo que realmente importa, eso es lo que te hace diferenciarte de los demás Escorpio, eso es lo que te hace ser alguien realmente impresionante, que por fuera eres de hierro, pero por dentro eres de algodón. Reconócelo, eres el signo al que todos temen, pero eres el signo más auténtico de todos.