ESTA ES LA RAZÓN POR LA QUE LEO NO ESTÁ CONTENTO

Leo deja de tener esa chispa y esa alegría que tanto le caracterizan, cuando no se encuentra.

Cuando se pierde. “¿Y ahora qué?” “¿Sigo arriesgando?” esas malditas preguntas que nacen de la nada y hacen que Leo se frene. Sí, es cierto. Leo también puede perder el norte y no tener ni put* idea de donde va. Es ahí cuando Leo se desencanta por completo, y se enfada con la vida. Con el mundo. Consigo misma/o. Leo odia no tener el control de las situaciones que pasan delante de sus narices. Odia el hecho de estar fuera de juego. De querer, y no poder.

Tanta energía acumulada tiene que salir por algún lado ¿no? Leo necesita eso. Desfogar, expresarse con intensidad, con rabia… con coraje. En ese maldito momento en el que ve que no puede hacer nada es cuando su nerviosismo sube por las nubes. Y cuando Leo entra en la locura… malo. Afecta a sus emociones, y puede estar bien, como que puede estar en el sofá, con manta incluida y con una llorera de cuidado. Eso, o con un enfado de mil demonios. Con el león nunca se sabe lo que puede pasar.

Ese es el punto, que es totalmente impredecible. Una caja de sorpresas en toda regla, una bomba de relojería, que puede que sepas cuando va a explotar, pero que no sabes lo que le puede durar. Pero es momentáneo, es un estado de crisis máxima que tienen que pasar. Leo tiene la suerte de perderse y saber encontrarse. Y cuando se encuentra, lo hace con una fuerza impresionante. Es Leo ¿qué esperabais?