Cuando Piscis no está contento/a, se lo notarás en su cara. La felicidad es algo muy difícil de conseguir. Cada signo tiene sus razones, pero esta es la razón por la que Piscis no está contento. El motivo que le interrumpe sus sueños, que no le deja descansar, que le impide seguir adelante y centrarse en los pequeños momentos de felicidad.

¿La razón por la que no está contento? Piscis deja de tener chispa, buen rollo e ilusión por vivir la vida cuando nota y siente que ya no pinta nada. Cuando se siente como si fuera el segundo plato de tu menú. No puede con esa sensación, con lo que siente cuando le tratan así.

Cuando tiene la sensación de ignorancia absoluta. De verdad, otra cosa no, pero eso lo odia. Piscis no soporta hablar con la pared. Odia que su creatividad sea tirada a la basura de esa manera. Por eso, siempre se empeña en dejar huella.

Piscis es una persona que no busca un hueco en el mundo ¿vale? Al contrario. El mundo debe de guardarle un sitio privilegiado. Un sitio digno de valoración y reconocimiento. Porque Piscis puede ser un despiste hecho persona, un autentico torbellino en toda regla, pero tiene «ese algo» que le hace jodidament* especial. No se puede explicar con palabras. Piscis es especial, pero no lo sabe. No sabe la fuerza que puede llegar a tener. No sabe de lo que puede llegar a ser capaz.

Piscis, odia sentirse decepcionada/o. Pierde el gusto por vivir la vida al máximo cuando no hay más que traición, dramas de película y mucha ira. Pero es ahí, cuando se despierta la fiera. Ahí es cuando Piscis hace un cambio de chip instantáneo y decide actuar. La gente puede hacer lo que le dé la gana. Que actúen como quieran. Que ignoren a Piscis todo lo que puedan… Ya llorarán. Ya se lamentarán cuando no tengan respuesta del pez. Ya se les llevarán los demonios por echar de menos su compañía, su ayuda y su bondad. Y mientras todos lloran, Piscis por fin encuentra su lugar en el mundo. Se puede llamar karma o merecida recompensa. Pero Piscis, se lo merece.