Cuando Virgo no está contento/a, se lo notarás en su cara. La felicidad es algo muy difícil de conseguir. Cada signo tiene sus razones, pero esta es la razón por la que Virgo no está contento. El motivo que le interrumpe sus sueños, que no le deja descansar, que le impide seguir adelante y centrarse en los pequeños momentos de felicidad.

¿La razón por la que no está contento? Virgo deja de tener chispa y alegría por vivir la vida cuando sus sospechas se hacen realidad. Cuando ve con sus propios ojos que eso que su intuición le decía es verdad. Cuando esos presentimientos que para algunos eran tonterías, cobran significado.

Virgo es una persona de pocas palabras, pero cuando habla, HABLA. No nada a la imaginación. En el fondo, su sexto sentido es un arma muy pero que muy peligrosa. Sabe perfectamente cuando alguien no es de fiar. Lo sabe, aunque le tomen por loca/o, lo sabe. No descansa hasta que descubre que es cierto. Es ahí, cuando deja de tener encanto por la vida durante un tiempo.

Es ahí cuando abre los ojos. Cuando sus peores pesadillas, por desgracia, se hacen realidad. Virgo, aparte de ser el detective del zodiaco, es experta/o en cazar a la gente que dice ser una cosa que no es. Aunque no quiera, Virgo se preocupa mucho por lo que pueda decir la gente. Lo que piensen, le importa. Aunque diga que no, lo hace. La opinión que pueda ir dejando por ahí la gente le da muchos quebraderos de cabeza.

Es ahí, cuando Virgo recurre a la distancia, a la frialdad y la desconfianza. Cuando nota, siente e intuye que mucha gente sabe demasiado. Más de lo que dicen. Cuando tiene la certeza de que hablan por las espadas y no cuentan con su compañía. Ahí, Virgo deja de tener encanto por la vida, buena vibra y ganas de tener paz. En ese momento Virgo ve la vida de color rojo. Rojo pasión. Rojo ira.