Los demás se alegran de tenerte en sus vidas, Géminis, por esa chispa que pones siempre en la vida. Por esa forma que tienes de hacer que todo deje de ser algo normal y se convierta en algo extraordinario. Tu sentido del humor, Géminis, es algo que es capaz de alegrar hasta la peor situación del mundo. Contigo nadie se aburre nunca cuando están a tu lado. Eres de esas personas que son capaces de sacar sonrisas hasta en los momentos más difíciles.

Por muy roto que tú estés por dentro, sacas lo mejor de ti para hacer reír a los demás, para que los demás sean felices mientras tú estás a su lado. La gente quiere tenerte cerca, Géminis, porque saben que contigo la vida es mucho más fácil.

Es todo un privilegio tenerte cerca, Géminis, porque tú siempre vas con la verdad por delante, y eso, hoy en día, es algo que se agradece. En todo momento, tú hablas con el corazón en la mano. No tienes ningún miedo a decir la verdad ni a decir las cosas tal y como son. La gente acude a ti cuando necesita escuchar la verdad porque saben que a ti sinceridad no te falta. Y lo mejor de todo, Géminis, es que tampoco tienes miedo a que la gente sea sincera contigo.

Tienes la mente súper abierta y por eso se alegran de tenerte en su vida. Eres súper inteligente, siempre tienes una historia diferente que contar. La gente acude a ti porque les encanta escuchar tu versión, les encanta saber cuál es tu opinión.

Y lo mejor de todo es que contigo la gente nunca se sentirá juzgada. Eres alguien súper razonable y sin prejuicios. Y todo el mundo sabe que contigo pueden hablar sobre lo que quieran y no solo hablar, si no que también, pueden ser quién le dé la gana. Además, te gusta rodearte de gente diferente, gente con historias que se salen de lo común, gente con un pasado diferente al de los demás. Y se alegran de tenerte cerca por eso mismo, Géminis, porque sabes apreciar lo que se sale de lo normal, lo que es diferente.

Eres como una especie de psicólogo y por eso quieren tenerte cerca. Porque además de gustarte hablar, te gusta escuchar todo lo que los demás tienen que decir.