Cada uno de nosotros expresamos nuestras emociones según nuestra personalidad, y nuestra personalidad viene determinada en muchas ocasiones por nuestro signo zodiacal. Y de ahí que expresemos nuestra alegría, el miedo, la ira o la tristeza de muchas formas, a veces más explícitamente y otras escondiéndolas para sentirnos menos vulnerables, expuestos o más seguros para el ataque o la defensa. Conocer la manera de expresar las emociones nos ayuda a conocernos mejor. Y a saber si lo estamos haciendo bien o mal, y cómo podemos mejorar este tipo de comunicación en nuestro propio beneficio. Sigue leyendo y descubre la manera de expresar las emociones de cada signo:

Aries

Aries tiene energía para dar y regalar y siempre va por la vida hacia adelante y mirando al frente. Así que cuando hablamos de cómo expresa sus emociones está claro: las saca con fuerza, las saca hacia afuera, como un torrente… si son positivas en cuanto a alegría, contagiará a todo el mundo con su entusiasmo. Vamos, que si está contento/a por algo, no habrá nadie que no acabe sintiendo lo mismo contagiado por el impulso de Aries a disfrutarlo. Cuando se trata de demostrar enfado y su famosa ira, pues mejor ponerse a cubierto porque no se deja nada dentro. Lo suelta en plan cañonazo, además de que ni se lo piensa y puede hacer pupa con la boquita que tiene. Aries piensa después, y si se ha pasado, te pedirá perdón y te abrazará muy fuerte para compensarte y demostrarte su arrepentimiento. Pero a priori, su enfado te lo comes con letras mayúsculas. Por dentro, sí que Aries se lamenta (siempre a toro pasado) por no haberse contenido en su manifestaciones emocionales, sobre todo las que le han hecho parecer débil o necesitado, porque él/ella se siente todo lo contrario y mostrar eso es mostrar cierta debilidad. Y lo odia. 

Tauro

A Tauro, como no le gusta parecer débil ni vulnerable, esconde sus emociones para no enseñar sus puntos débiles y que los demás no sepan cómo pueden intranquilizarle, o hacerle daño, que es peor. Cuando se enfada, se aleja para que no se le note. A veces no tiene que irse lejos, sino quedarse cerca, en su tranquilidad, pero serio/a. Y como tampoco es de hablarlo todo sin parar, los demás apenas si se darán cuenta, salvo porque estará más callado de lo normal, o su gesto será un poco más adusto, más triste. Si le quieres, no le des tiempo a que rumie sus males, porque lo pasa mal buscando una solución. Si le conoces bien, sabrás cómo acercarte para que comparta contigo algo de lo que siente, o al menos, para que sienta que estás ahí. Y que le vas a apoyar, sea lo que sea, en eso que le tiene revuelto por dentro. Prepárale rico algo de comer y abrázale fuerte, sin palabras. Si el enfado o lo que le preocupe no es muy gordo, notarás cómo se le afloja su cuerpo. 

Géminis

Géminis es uno de los signos más alegres del Zodiaco. De forma innata derrocha una alegría que quiere compartir en todo momento. Y se le da bastante bien porque cuando estás con Géminis rápido te contagias de buen rollo con su conversación, con sus bromas, y con su animada forma de ver cada situación, por muy mala que sea. Puro optimismo. Claro que Géminis también tiene sus malos momentos y por la manera en la que los expresan lo notas rápido. Además de lo evidente que resulta diferenciar estos cambios a peor por ser alguien que normalmente está muy alegre. Recuerda que Géminis tiene mil caras. Otras veces puede dejar de hablar, o de hacer comentarios sobre lo que los demás dicen. O si dice algo son palabras neutras, nada de esos apuntes inteligentes que suele lanzar sobre cualquier tema. Como le coja el gusto al estado de ánimo pasota, igual tarda en volver a su alegría más tiempo de lo normal. Disfrutará de estar tan tranquilo, observando, exagerando un poco su bajón, y por más que le preguntes no querrá hablar de lo que le pasa. Mantendrá la cara triste y te entrará mucha impotencia de verle tan hundido/a. En realidad forma parte de sus ganas de jugar siempre. Pero Géminis vuelve, siempre vuelve y con más fuerza. Lleva dentro la alegría, recuérdalo. Pero le habrá ayudado mucho tener cerca a sus amigos o a su pareja, mucho. 

Cáncer

Cáncer expresa lo que siente de muchas maneras, y a lo grande, y lo expresa con frecuencia. Es un signo sensible, emocional y además, movido por los cambios lunares. Así que no es de extrañar que pueda ofrecer en el mismo día risa, llanto, rabia, enfado, que esté muy hablador/a o que pueda pasarse dos horas sin abrir el pico. A través de los ojos podemos ver muchas de las emocionales cancerianas: con puntos de luz cuando está feliz, húmedos por la emoción o rojos por haber llorado con todas sus ganas. Parte del corazón de Cáncer está en su mirada, y si le miras de frente sabrás bien cómo se siente. En su cara también es fácil saber cuándo está enfadado, porque los ojos se le oscurecen, arrugan el ceño y la boca tiene una leve inclinación hacia abajo en los extremos. Con las personas que quiere es fácil que saque todo su arsenal de emociones, sobre todo cuando busca compartir una alegría o cuando está triste o enfadado. Pero es que puedes verle igual de expresivo en alguna ocasión con un desconocido. Sus emociones son un torrente, y cuando dicen de salir pues Cáncer no sabe contenerse y esperar a llegar a casa para soltarlas. 

 

Leo

Con Leo, como buen actor o actriz que es, es experto en arte dramático. También se le da bien la comedia, y hasta el terror como tenga un día un poco siniestro. Vamos, que Leo saca su arsenal de emociones a diario, que para eso son suyas, y Leo hace lo que quiera con ellas, se controla si quiere o cuenta cómo está porque quiere y puede. Cuando está enamorado habla de amor, besa y pregona sus planes porque la ilusión le domina. Cuando se enfada, por su boca saltan chispas, y luego se va y pasa de todos, y allá cada cual con su conciencia. En general, su manera de ser tan apasionada le lleva a expresar cada emoción a lo grande, de forma exagerada a veces, pero es que Leo no es mediocre ni pasa inadvertido en nada de lo que hace. Pues sus emociones tampoco. Disfruta con Leo cuando todo es buen rollo y cuando se enfade, déjale que lo suelte todo. Porque mientras no se desahogue no te va a escuchar. Hablar con Leo cuando está en plan volcán es participar… en un monólogo. Cuando salga la lava en tu totalidad, será tu momento, pero ten bien elegidas tus palabras porque Leo puede tener un día torcido y no habrá mucho que hacer. Tendrás que esperar más. 

Virgo

Virgo, en su línea analítica, tiene que desmenuzar cada emoción al detalle. No le gusta alegrarse, sufrir ni enfadarse sin saber bien qué le ha provocado cada emoción. Y saber de dónde viene será el principio de un análisis más extenso para encontrarle solución, explicación y para tratar de resolverla, o que no se repita, si es que es una emoción negativa. Virgo también es experto en neutralizar emociones antes de que estallen de forma negativa. Así que si ve que va a enfadarse o irritarse por algo, se va, pone distancia y en su mente comienza el proceso de calma desde la razón. Por eso no es fácil que veas a Virgo dejándose llevar por emociones como el enfado, la ira, la rabia… si las ves será un momento pero rápido se controlan, se reprimen. En el fondo, las emociones son un tema que les da miedo precisamente porque no son expertos en ellas, y ante la duda de no poder controlarlas, les tienen mucho respeto y se las dejan dentro, bien sujetas. 

Libra

Libra se pasa la vida controlando sus emociones, mejor dicho, intentando controlarlas para sentirse más seguro/a. Unas veces les sale mejor y otras peor. Aunque es valiente para enfrentar el fracaso si es que el asunto emocional se le ha ido de las manos. Si está muy contento/a, claro que Libra se deja llevar, y lo comparte, pero cuando la alegría es por haberse encaprichado de alguien, a Libra le gusta dosificar y guardarse mejor sus emociones. Le notarás más alegre, con cierto brillo en la mirada. Y si le preguntas por qué parece tan animado/a igual te dirá que es por algún tema laboral o porque se ha encontrado dinero en el suelo. Pero estará disimulando para esconder su miedo a ilusionarse con alguien. Cuando se enfada o le han hecho daño y quiere dominar lo que siente, también se guarda mucho adentro. En algunos momentos puedes pensar que se autodestruye porque lo mejor sería sacar fuera la mierda y que no acabara oliendo. Pero todo es por su mecanismo defensa para controlar y sentirse más seguro/a cuando cree que sus emociones revelan demasiado sobre sus temores o inseguridades.           

Escorpio

Escorpio es un signo emocional, de los más emocionales del Zodiaco. Pero esto no significa que vaya por la vida sacando fuera todo lo que siente en cada momento. Todo lo contrario, su interior es un continuo explotar de fuegos artificiales en cuanto a pasión, alegrías, penas, tristeza… pero Escorpio lo sujeta bien todo porque sabe que sus emociones son tan intensas que si las saca a la luz revelarán todo su interior. Y quien pone su corazón a la vista, se expone a que quieran hacerle daño, por no decir algo peor. Pero sí que sabe demostrar que ama con el lenguaje de la honestidad, la fidelidad y la lealtad. El rencor podría ser una emoción negativa y que Escorpio no puede esconder, por mucho que lo intente. Cuando le hieren, sufre, y cuando sufre quiere venganza. Y la alimenta con mucho rencor. Quizás no llegue a perpetrarla pero la furia interna mantiene vivo el enfado y las ganas de hacer el mismo daño que le hayan hecho a él/ella. 

 

Sagitario

Sagitario sí es de expresar sus emociones… todas. Ni tiene miedo a lo que expresen de sí mismo/a, ni piensas en las consecuencias. Y además, ser tan expresivo le sirve para que quede bien claro lo que sienten en cada momento. Ya sea alegría, ira, sorpresa o tristeza. Bueno, si acaso la tristeza o alguna emoción que revele sus debilidades la controlan más. Pero por eso, para no llamar la atención sobre eso que les está haciendo sufrir, o como poco pasarlo mal. El enfado y la ira son las emociones que más sacan a la luz, pero porque hay muchas cosas a diario que le irritan. Y encuentra mucho desahogo en manifestarlo, también como aviso para quien les haya llevado a esa situación. Las emociones negativas las sacan y las olvidan, y las risa y alegría le duran más, pero porque por su carácter positivo pertenecen a su esencia más pura. Y esa no se puede fácilmente. 

Capricornio

Capricornio, intenta ir por la vida controlando sus emociones. Que las tiene, pero tan domadas que a veces se duda con respecto a que las tenga de verdad. Así esa fama de Capricornio de ser alguien frío/a e insensible. Si es alegría, la controlan, y como mucho la manifiestan con un inteligente sentido del humor, o miradas chisposas que te dicen que está a gusto Pero no esperes mucho más. Con otras emociones más negativas, la manera que Capricornio tiene de expresarlas es… ninguna. Se las guarda porque para él/ella significa debilidad. La emoción que menos controlan es la del enfado. Que si lo sacan mucho, pero porque a diario, algunas personas les sacan de quicio, por su negligencia, por su pereza, por hablar demasiado, por decir tonterías, por ser pasivos y despreocupados… Y Capricornio los podría estrangular a todos. 

Acuario

Acuario tiende a reprimir sus emociones. En su mente analítica cree que las emociones que no se controlan, sobre todo las negativas, te acaban poseyendo. Cree que dominan tu vida y te condicionan para no hacer lo que quieres, sino lo que quieren ellas (las emociones). Así que Acuario se deja mucho dentro, se controla, intentando que sus emociones no salgan afuera y “hablen demasiado”. Y no le va nada mal así, salvo que, a veces, todo lo que se aprieta y reprime, acaba explotando y es mucho peor. Si le quieres, ayúdale a expresar más lo que siente, lo que le enfada y también lo que le da alegría. Lo curioso con Acuario es que sabe muy bien ayudar a los demás, a sacar lo mejor de ellos mismos. Así que el refrán “en casa de herrero, cuchara de palo”, define muy bien lo que hace Acuario con sus emociones: se las guarda pero a los demás les ayuda a sacarlas, a que luchen por lo que quieren expresando lo que sienten. Si le quieres, dile que se ayude a sí mismo/a igual de bien que lo hace con los demás. 

Piscis

Piscis no puede evitar tener siempre un halo de tristeza, aunque esté feliz. Por su sensibilidad, normalmente se ve muy afectado/a por todo lo que sucede a su alrededor. O por todo lo que le sucede por dentro, algo que es mucho más importante para este signo de Agua. A Piscis te suelen dar ganas de abrazarle, como a los ositos esos de peluches. Y eso es porque Piscis expresa sus emociones para conseguir todo lo que quiere: cuando está alegre, alegras con él/ella. Si estás enfadado/a, te lo trasmite de tal manera que quieres matar a quien le ha hecho sentir así. Y cuando se siente triste, te pone unas caritas que solo piensas en mimarle. Piscis es más fuerte y más inteligente de lo que quiere aparentar, y actúa a conciencia para aprovechar cada situación en su propio beneficio y para hacerse más fuerte aún con el apoyo de los demás.