Leo, tú eres conocido/a por ser una persona muy segura de sí misma. Y sí, eres una persona con muchísimo ego y mucho orgullo, pero que siempre consigue todo lo que se propone y que lucha por conseguir su felicidad. Te gusta que los demás te vean como una persona fuerte, segura, con mucho amor propio y muy honesta. Eres así, Leo, te encanta llamar la atención y destacar entre la multitud, y de momento, no hay nada malo en ello. Sabes que no caes bien a todo el mundo y que muchas veces hay gente que te mira mal por ser tal y como eres, pero a ti, te da EXACTAMENTE igual.

Que opinen, que digan, que piensen lo que les de la gana. Mientras tú y tu gente seáis felices, los demás que hagan lo que quieran.

Y si, querido Leo, la mayoría de tus inseguridades vienen dadas por ese ego… Ese que a veces te hace ser fuerte, otras, te hace no serlo tanto. Si, gracias a tu ego, eres una persona fuerte, invencible, honesta. Pero también, gracias a tu ego tienes inseguridades. Tu ego te dice que siempre tienes que ser el mejor, que siempre tienes que ir por delante de los demás, que tienes que ganar. Y eso, te crea muchísimas inseguridades.

Te hace fijarte muchísimo más en tus defectos que en tus virtudes. Te hace obsesionarte por lo que está mal y pensar sólo en cómo poder mejorarlo, en lugar de potenciar todas las maravillosas virtudes que tienes. Además, ese ego también está ahí dispuesto a machacarte cuando los demás no reconocen todo lo que vales. Es ahí cuando nacen todas las inseguridades y cuando tu ego no para de recordarte que las cosas no son así.

Pero, Leo, para poder luchar con estas inseguridades, es importante que seas siempre humilde y que intentes silenciar a tu ego.

No dejes que sea siempre el protagonista y el que maneje tus emociones. No, Leo, el único que manda aquí eres tú, ni tu ego, ni tus emociones, ni tu corazón lo harán nunca. Deja ir un poco a ese ego que siempre te arruina los mejores momentos y úsalo solo a tu favor cuando sea necesario. Vales muchísimo, Leo, no dejes que nada ni nadie te menosprecie ni te haga ser quién no eres.