Como amigos todos tenemos mucho que ofrecer, aunque unos signos le den más valor a la amistad que otros. Pero de lo que se trata ahora es de conocer la peor parte de ser tu amigo según tu signo. Tu lado más oscuro en el plano de la amistad. Eso que haces con frecuencia y no le gusta tanto a tus amigos. Y que seguramente sea una gota en el océano de todo lo bueno que sí ofreces cuando se trata de amistad.  

Aries

Ser amigo tuyo, Aries, tiene muchas ventajas. Por tu energía inagotable para escuchar problemas, para organizar planes y para dar consejos racionales y muy sencillos. El lado oscuro de ser tu amigo es lo poco constante o inconsistente que puedes llegar a ser. Cuando descuelgas el teléfono con toda tu energía es un placer escucharte porque le animas el día a cualquiera con tu positividad. Pero hay veces que ni descuelgas ni el teléfono, ni contestas a los mensajes ni nada de nada. O estás pero no estás mentalmente, quedas pero estás como distraído y trasmites apatía y mal humor. Y cualquiera te lo echa en cara, porque saltas como una pulga. Así que no es fácil saber cuándo se puede contar contigo o cuando te molesta. Y quien sí se atreve a regañarte, se lleva algún zasca y a veces lo único que consigue es que te cabrees más y que tu orgullo domine la situación. 

Tauro

Tauro, tú eres ese amigo cercano cuya compañía se busca siempre que se necesita cariño, protección, escucha, buenos consejos, compartir una buena comida y una mejor sobremesa hablando de todo un poco. El problema es que esto para de vez en cuando está bien, pero cuando buscas quedar continuamente, cansa. Conviertes la amistad en un refugio de tu rutinaria vida, y buscas a tus amigos continuamente para meter alguna novedad en tus días, pero para seguir estando cómodo. Si el plan va a ser hacer deportes de riesgo o hacer kilómetros para ir a comer a un sitio, tuerces el gesto. Pero para lo que a ti te gusta, les quieres a todas horas, te vuelves absorbente, muy pegajoso. Y lo peor es que no propones nada, solo llamas y preguntas, ¿qué hacemos hoy? Y ellos sienten que no les dejas espacio para que vuestra amistad sea más libre y las citas más deseadas. 

Géminis

Géminis, tener la cantidad de amigos que tienes tú debe ser por algo. Algo bueno, claro. Alguno puede que no te quiera bien y se arrime a ti buscando algo, pero la gran mayoría seguro que tendrá una lista enorme de cosas buenas que decir de ti. ¿Y si la pregunta fuera que escribieran cuál es la peor parte de ser tu amigo? Pues que seguramente muchos coincidirían en lo informal que puedes llegar a ser a la hora de quedar. Porque quedas a lo loco, sin saber si vas a poder pero quedas, haces que la otra persona se reserve el día, y luego cancelas. Porque te das cuenta de que tenías otro plan, o lo que es peor, porque te ha salido otro plan que te apetece más. Y no te duelen prendas en fallarle a ese amigo, pensando que no pasa nada, que a ti también te lo habrán hecho alguna vez, que hay más días para quedar… En fin , excusas que te das. Pero en el fondo sabes que no está bien hacer eso, sobre todo porque hay maneras de hacerlo mejor. 

Cáncer

Tú, Cáncer, en la amistad eres ideal por esa faceta tuya con la que cuidas a tus amigos como si fueran tu familia. Les acoges con tu cariño en tus brazos, les recibes encantado en tu casa, les prestas a tu familia para que le quieran también, les cocinas y les escuchas durante horas cuando lo necesitan. Casi perfecto, porque todo este mundo de color de rosa en cuanto a la amistad también tiene un lado oscuro: y es que todo esto tiene que ser en tu territorio. Te gusta tu casa, o tu barrio… y para verte, les exiges que sea cerca, porque no quieres moverte lejos, te da pereza. Y claro, lo que trasmites es que te da pereza la amistad, como que eres amigo pero si van a verte, y que si hay kilómetros que recorrer, la cosa cambia. Así que es fácil que les falles en fiestas de cumpleaños, una reunión del grupo, o una escapada de fin de semana. Das la excusa y te quedas tan tranquilo. Como siempre das tú, no te remuerde cuando les fallas en algo.      

Leo

La peor parte de ser tu amigo, Leo, es lo competitivo que puedes llegar a ser. No te gusta que nadie te haga sombra, ni que sea más brillante que tú, ni que tenga mejores planes para todo el grupo que tú. Te sale el ego y tu lado más vanidoso, y como además no consigan que se hagan las cosas como tú quieres, te coges unos rebotes que no veas. De todas formas, como tus amigos te conocen, ya saben cómo tratarte, y el resultado es que no te faltan nunca muy buenas amistades porque das mucho como amigo. Lo que no te perdona alguno de ellos, por mucho que te conozca y sepa que eres así, es que no te alegres por él cuando ha triunfado con algún trabajo, o tiene una pareja espectacular, o se ha comprado algo que te apetecía tener a ti. Ahí te sale una envidia insana y no puedes evitar estar molesto, en vez de separar tu vida de la suya, ser objetivo y alegrarte por él. 

Virgo

En tu grupo de amigos, a ti, Virgo te gusta tener cierto liderazgo, aunque no se te note ni te manifiestes nunca en ese sentido. Pero te ves con la capacidad suficiente para asumir el mando, por tu inteligencia, porque eres templado de carácter y porque siempre estás ahí para ayudar a todo el mundo, en lo que sea. Y algo de razón llevas, porque sin ser el más fiestero, ni tratar de imponerte, todo el mundo cuenta contigo siempre para todo y tus opiniones son muy valoradas. El lado oscuro de esa amistad, sin embargo, es que siempre quieres que las cosas se hagan a tu manera, y eso en grupo, acaba dando problemas (situación que se agrava por lo terco que eres de por sí). Si es con un amigo, puedes imponerte más fácilmente y te dejará hacer, pero ya en grupo es cuando surgen las tensiones. Llegas a cansar con tus argumentos. Y todos se cansan de hacerte entender una cosa u otra. Y sin insisten, acabarás por oírles acusándote de algo que seguramente no te gusta: que nunca te comprometes. Toma nota. 

Libra

Libra, tú eres ese amigo perfecto para muchas situaciones. Siempre estás dispuesto a escuchar, no juzgas, contigo se puede contar para ir de compras, a una exposición o de fiesta. Se te puede llevar hasta a las reuniones familiares porque caes bien a todo el mundo y siempre estás ahí. Y ese es el problema, que siempre eres demasiado amable, siempre demasiado accesible, siempre das la razón… y puedes resultar algo aburrido. A veces incluso molesta de ti que te abras muy poco, como si te resultara más fácil hablar de los demás o de otros amigos que de ti mismo. Y en algunos momentos en los que hay que mojarse con una opinión, como no te gusta tomar partido y decidirte por algo o alguien, tu amistad resulta floja y poco consistente. Porque parece que todo te da igual. Y tú sabes que no es así, pero no sabes cómo demostrarlo. 

Escorpio

Escorpio, a tus amigos les quieres a muerte, forman parte de ese círculo cerrado de personas de tu vida por las que podrías matar si hiciera falta. Les cuidas, proteges y defiendes para que estén bien. La peor parte de ser tu amigo, es esa parte de ti que no les muestras (bueno te pasa un poco también con la familia y hasta con tu pareja). Es esa parte tuya muy íntima que nunca quieres enseñar, que escondes como un secreto, pero porque no quieres mostrar lo que te sucede o sientes en lo más profundo de ti. Así que, cuando hay momentos en los que toca hablar de intimidades y confidencias, siempre se acaba creando una tensión contigo: porque se nota demasiado que te dejas cosas dentro, y porque te acabas enfadando si notas que se te está presionando para que te abras más. Y cuando tú te enfadas, ardes y explotas, sale tu parte más hiriente y te defiendes… atacando, claro. 

Sagitario

Ser amigo tuyo, Sagitario, es un placer, siempre y cuando domines tú el tipo de amistad que tiene que darse entre ambos. Marcas los tiempos, los sitios, y casi el tema de conversación. Genio y figura. Y la verdad es que casi ningún amigo se te queja. Debe ser porque te impones pero como contrapartida eres generoso con tus amigos, divertido, te gusta contar con ellos en tus planes, estás encantado de enseñarles tus sitios preferidos o de llevarlos contigo a algunas escapadas. ¿Cuál es entonces la peor parte de ser tu amigo? Pues cuando tenéis opiniones diferentes. Entonces sacas tu arsenal de terquedad y prepotencia y se te tiene que dar la razón sí o sí. Primero querrás convencer, alterándote un poco y mostrándote un poquito altivo, y creyéndote en posesión de la verdad universal. Pero es que cuando ves que no hay manera, empiezas a atacar de forma personal, vas a por todas y se nota. No te gusta ceder, quieres ganar y no escatimas en sacar todas tus armas para ello. Y las armas suele matar. 

Capricornio

Ser tu amigo, Capricornio, es tener el cielo y el infierno en un todo. El cielo porque eres leal, formal para quedar, y si se te necesita estás. Y si no puedes ir a una cita, avisas con tiempo y pides disculpas. En el otro lado de la balanza, tu honestidad se convierte en un arma de doble filo y eres capaz de herir a ese amigo diciéndole verdades como puños (y por su bien), pero con tanta frialdad, que si tu amigo está un poco de bajón ya es que le hundes del todo. En realidad, esta forma de ser la practicas con amigos pero también con tu familia, con compañeros de trabajos y con tu pareja, por supuesto. Pedirte consejo a ti es de ser muy valiente, porque como haya un resquicio que admita una crítica, te agarras a ese fallo y sueltas por tu boca lo que no está escrito. Para que quede bien clara tu opinión. Además, ni te lo piensas para soltarlo ni tampoco tienes problemas de conciencia después. Es lo que piensas y punto. Y lo gracioso es que igual todo lo que dices es verdad, pero claro, ser un poco      menos duro tampoco te costaría tanto.       

Acuario

Acuario es el amigo de sus amigos, siempre ideal en la amistad, y “hasta que la muerte nos separe”, como decía aquella película. Salvo que a veces la pereza te puede, ¿verdad, Acuario?, y puedes estar días y días, semanas y hasta meses sin ver a algún buen amigo. Quizás hagas alguna llamada, pero tampoco es que marques mucho su número de teléfono. Como excusa tienes varias. Es cierto que tu día a día te consume, que no paras mucho, que trabajas bastante… y así es fácil acabar pensando que esas amistades están ahí siempre y que tampoco hay que verse o hablar todos los días. Para tranquilizar tu conciencia piensas que si te llaman, ahí estarás. Pero Acuario, sabes que no, sabes que no tienes razón. Reconoce que pecas de cierta pereza en tu manera de cultivar las amistades, que te importa más hacer tus cosas y que pasas un poco de tus amigos a veces. Y lo que es más grave: que siempre esperas que la otra persona de el paso. El colmo de la comodidad. 

Piscis

Ser amigo tuyo, Piscis, es disfrutar de una persona amable casi siempre, dispuesta a escuchar, amorosa cuando hace falta y muy divertida cuando tienes un día brillante en ideas o chistes. La peor parte de ser tu amigo es lo ocupado que estás siempre. Casi hay que reservarte cita en la agenda para poder tomar un café contigo. Y lo gracioso es que por lo que cuentas, parece que siempre te va bien en el trabajo, así que no se entiende que te muevas tanto, que tengas tanto que hacer, que estés agobiado y que no tengas tiempo para tus amigos casi nunca. Con el agravante de que no lo dices directamente, sino que das largas y mantienes ciertas expectación y haces esperar al amigo que sea, pendiente de tu cita. Para al final, muy al final, decir que no puedes quedar. Muy mal.

2021-02-17T13:26:05+02:00