LA PRIMERA IMPRESIÓN DE LEO

Leo, desde el primer momento que te conocen, la gente ya cree que eres increíble. Y es que ese amor propio que tienes hace que ganes en la primera impresión. Los demás te verán como un ser con luz y magia propia. Todo el mundo querrá conocerte. Porque, ¿quién va a querer perderse conocer a alguien así? Tienes ese magnetismo que te hace atraer a cualquier persona. Eres la admiración personificada. Los demás querrán que todo lo haces bien, pero tú sabes que no es así, sino que simplemente intentas confiar en todo lo que haces.

Eres el más encantador de los signos y esto puede tener un lado malo.

Y es que los que te conozcan por primera vez pueden pensar que eres alguien muy presumido y que siempre vas a intentar quedar por encima como la espuma. Pero en realidad no es así. Y es que les asusta ver a alguien con tanto amor propio porque no están acostumbrados. Pero no hay de qué preocuparse, porque son los pocos los que piensan así. Eso es porque en el fondo te envidian y quieren ser como tú.

Ya en un primer encuentro tú eres siempre muy amable y muy generoso.

Siempre te ofreces para ayudar en cualquier cosa que necesiten los demás. Siempre te inclinas para escuchar a la otra persona e intentar entenderla. Tú no vas a dejar a nadie tirado nunca. Porque, además, si te comprometes con algo o con alguien, vas a pagar por lo que has prometido.

En tu primera impresión lo que más predomina va a ser el dominio y el control que tienes sobre ti mismo. Sabes lo qué haces y cómo lo haces. Y también transmites mucha nobleza y mucha pasión. El resto del mundo cree que eres increíble.