Aunque Acuario vaya por la vida a su aire, con sus amigos y esa cabeza en permanente ebullición y parezca que pasa del tema amoríos, no pasa. Bueno, sí pasa y no deja que gobierne su vida. Pero Acuario siente y padece como todos cuando juega al amor. Y jugar juega, como jugamos todos. Aunque, vale, reconozcámoslo. Nos lleva un poco de ventaja. Veamos por qué.

Cuando Acuario sale o anda por ahí, aunque no quiera nada, volverá a casa con el teléfono de alguien. Liga sin proponérselo. Y es que pasa un poco, vamos. Quizás sea ese el secreto. Cuando le presentan a alguien, Acuario deja huella. Por sus ideas, por algo en su estilo totalmente original, por sus ocurrencias, por la cantidad de cosas raras que ha hecho o tiene planeado hacer… Los Acuario son personas interesantes y con esa carta de presentación se les abren bastantes puertas.

Acuario, sin embargo, sólo se las abrirá para que entren a personas que le gusten de verdad, en ese momento. Cuando empiezan a tontear no están pensando en una relación de futuro ni nada de eso. Están viviendo el momento y lo están haciendo con alguien interesante, con la mente rápida, independientes, espíritus libres como ellos que persiguen ideales o cosas reales, pero que quieren vivir sin normas ni imposiciones, sin convencionalismos ni rutinas.

Conforme Acuario va conectando lo hace de forma fluida, pero sin romanticismos, sin prestarse a los compromisos y con cierta inestabilidad. Para Acuario el mundo del amor es muy complejo y necesita asimilarlo. Tiene que asumir que le gusta más de lo que esperaba y que para seguir adelante tendrá que relajarse y dejarse llevar, cosa que Acuario no lleva bien. Pero bueno, da paso a los besos, a los contactos, al sexo.. Todo un mundo de descubrimientos que le gusta y quiere probar de cualquier manera. Las sorpresas, los juegos, el erotismo y todo lo que haga falta le parecerán a Acuario un universo maravilloso. Que puede disfrutar y que controla perfectamente.

Si se va enamorando, nos vamos a encontrar a un Acuario más perdido que con el sexo. Quiere ponerle lógica y racionalizar los sentimientos, y eso a veces es imposible. Pero ellos lo intentan porque les hace sentir más seguros. A veces dan la sorpresa y se dejan llevar sin control ninguno. Como si pensaran que como no controlan todo lo que quieren, pues mejor dejar de controlarlo todo. Y se lanzan a relaciones de compromiso sin apenas saber lo que sienten. Puede ser con alguien que les parece fuera de lo común o como protagonistas de historias raras poco convencionales.

Aunque estén enamorados, o crean estarlo, los Acuario seguirán manteniendo cierta independencia, no serán excesivamente cariñosos ni abusarán de detalles ni palabras románticas. Su cerebro sigue mandando, de alguna manera. Y tienden a ser sinceros. Es decir, si no saben bien lo que sienten, lo dirán. El otro siempre sabrá que su Acuario está ahí, otra cosa es que no sepan lo que su Acuario siente exactamente.

Si llega a convivir o a casarse, Acuario será de los que organicen algo extravagante para celebrar su compromiso, su casa será diferente o habrá algún viaje exótico y raro para sellar ese amor.

En el día a día, como Acuario no es tan celoso como otros no vendrán por ahí los problemas. Si le falta libertad, sí. Si hay mal rollito y rutinas, también. O si se entra en rollos convencionales. Acuario no es de corazón caliente ni muy cariñoso y necesitan montar sus relaciones sentimentales con una base de amistad muy fuerte. Las infidelidades podrían darse pero no es algo que vaya con Acuario. Y si a ellos le son infieles, su mente procesa bien estos hechos. Le dolerá, y mucho, pero le dolerá más si los descubre por detrás, si ha habido mentira que si ha habido confesión.

Acuario se desenamora cuando ya no hay motivación para seguir y sí, muchos hechos que le dicen que algo llega a su fin. Necesitan sentirse bien con ellos mismos para poder estar en pareja y si llega el momento en que se ven infelices, prisioneros, apagados y poco estimulados, no tendrán problema en decir adiós. Sin sentimientos de culpa, sin mirar atrás y con todo bien clarito. Era lo mejor.