Leo es un abrazo a la vida, a la generosidad, a la nobleza. Leo es el signo que te pondrá a temblar porque la mayoría de las veces su carácter no entiende de razones. Su orgullo es quien los representa, se exigen tanto que por eso buscan tanto. Leo no sabe conformarse, ambiciona por lo que quiere, por lo que le gusta, por lo que le mueve hasta lo más profundo. Leo no necesita permiso para brillar ni apagar a los demás. 

Leo pisa fuerte, sin miedos, con toda la intención de ser escuchado, porque no teme a la visibilidad, le gusta ser autoritario porque desde pequeño le tocó el papel de líder y la verdad es que se le da bastante bien. Trabaja duro en su desarrollo mental, físico y emocional. Son las carcajadas y el atrevimiento lo que lo mantiene de pie, siempre en la batalla. 

Leo no necesita permiso para brillar 

Leo tiene a su favor el Sol, no necesita permiso para brillar, es el brillo en toda su extensión. Irradia luz y lo sabe, no le molestan las miradas, porque no consiguió fortalecer su dignidad de la noche a la mañana y ahora quiere que el resto del mundo se entere. Sin embargo, Leo no es egoísta, no necesita hacer menos a los demás. 

Leo aprendió que su chispa es contagiosa, que tiene el don de impulsar al resto con sólo emplear sus acciones. Es imposible no voltear a verlo, porque impacta en todo lo que hace, así es Leo, el amigo, el compañero, el amor, el familiar, que siempre te sacará una sonrisa, incluso cuando sientas que ya nada tiene sentido. 

Leo resplandece y es tan claro como el agua, no se le da eso de fingir. Leo prefiere quedarse mil veces solo que tener algún contacto con personas mentirosas. Es un signo que le gusta dar sin recibir nada a cambio, pero también es dominante, pocos logran sacar su lado autoritario pero una vez que lo hace no quita el dedo del renglón. 

Leo no necesita permiso para brillar porque es un cúmulo de emociones andando, porque le gusta que lo vean disfrutar al lado de los que quiere, es la persona que se siente orgulloso de ti y grita a los cuatro vientos. Por esa razón Leo es admirable, porque tiene un corazón lleno de humildad, no busca amistades, le llegan cuando menos lo imagina. 

Y aunque es un signo demandante, porque pocos son los que le aguantan el paso. También trabaja duro por la estabilidad, no le tiene miedo a poner una pausa en su vida, el hogar es algo que siempre valora. Son parejas llenas de amor, de sinceridad y diversión, con un Leo nunca te vas aburrir, porque se sacan planes increíbles de la manga. 

Así es Leo, el signo que te enseñará cómo ser fuerte, cómo ayudar, cómo no darte por vencido. Es quien te empuja cuando ya no puedes, pero también pocos saben que a veces se dobla, que sufre en silencio y luego regresa con más fuerza. Porque Leo es el signo que grita alto sus sueños y no se deja intimidar.