Los demás se alegran de tenerte en su vida, Libra, porque eres una persona súper especial. Tienes una belleza interior increíble y la gente quiere compartir su tiempo contigo porque se siente a gusto de verdad. Contigo la gente siente que puede ser libre, que puede ser quién le dé la gana ser. Tienes la mente súper abierta y nunca juzgas a nadie sin conocer la historia que hay detrás.

No juzgas a nadie por la primera impresión o por la imagen que te transmite desde un primer momento. Y, además, eres alguien súper sociable a quién le encanta rodearse en todo momento de gente. Tu pasión, Libra, es compartir tus aventuras, tus vivencias, tus planes, tus historias con los demás. Eres un encanto, Libra, y por eso la gente se alegra de tenerte cerca.

Y lo mejor de todo, es que eres alguien que nunca busca conflicto o pelea. Tú eres alguien con muchísima calma interior o al menos, eso intentas. Contigo nunca hay problemas ni dramas sin motivo. No eres alguien que busque el drama porque se aburra o porque necesite algo interesante en su vida. No eres para nada conflictivo y por eso la gente se alegra, porque contigo pueden estar en paz siempre. Y cuando hay problemas, tú eres más de hablarlo tranquilamente antes que empezar a dar voces y a culpar a cualquiera.

Contigo la gente puede respirar hondo, sentirse a gusto y estar en paz y por eso, Libra, quieren estar a tu lado.

Además, eres súper amable, Libra, no te das cuenta de lo generoso que puedes llegar a ser a veces. Lo poco que tienes, siempre se lo das a los demás. Tu amabilidad llega hasta tal punto que incluso hay veces que antepones las necesidades de los demás por encima de las tuyas. Y sí, Libra, hay que recordarte que eso no debería de ser así, pero no puedes hacer nada en contra de tu esencia. Tu esencia te pide que seas así, que compartas lo que tienes con los demás. Y por eso la gente se alegra de tenerte en su vida, Libra, porque tienes un corazón que vale oro.