Indecisa, amorosa y sensible, quizás los tres ingredientes que echaron con ganas a la hora de crear a Libra. Una mujer que no se rinde, aún con la mirada cansada y el alma perdida, siempre con la cabeza en alto, porque aprendió a levantarse de las peores, sin pedirle ayuda a nadie. Sí, Libra también se rompe en pedazos, pero aprendió a no hacer mucho ruido. 

Y es que fue de las que lo dio todo, de las que no lo pensó dos veces para salvar a otros. Fue de las que bajó la mirada aún sabiendo que tenía la razón, fue de las que se callaron y humillaron, pero se prometió que no volvería a pasar. Aprendió a no hacer mucho ruido, porque hasta cuando te duele el corazón, no todos merecen saberlo. 

Libra también se rompe en pedazos,  pero aprendió a no hacer mucho ruido. 

Detrás de un signo del zodiaco sofisticado, atractivo y muy social, hay una mujer que a veces ya no puede, que siente que la vida la ahoga, que la rutina la ha vuelto una máquina y que sólo quiere salir huyendo. Aún así prefiere levantarse con el mejor ánimo, aún con problemas emocionales le sonríe al de al lado. 

Libra aprendió a no hacer mucho ruido, porque una vez confió y se burlaron de sus sentimientos. Así que parece que ahora hasta para las penas hay que seleccionar a los amigos, no todos lo son. Incluso los acompañantes, los que llevan en tu vida años pero no te han demostrado una sola vez el significado de amistad o lealtad. 

Libra es ligera, porque tiene un vaivén que se escapa en cada sitio que pisa, su hermosura va más allá de una linda mirada o la forma en que cae su cabello. Libra tiene ternura en el alma y un montón de amor, ahí en un rinconcito esperando a la persona indicada. Libra es orgullosa, le cuesta trabajo pedir ayuda, porque también le gusta la lucha y el sabor de la victoria. 

Libra se esfuerza, sueña, se cae, juega, baila, ríe, canta, grita, se divierte. Libra goza, con todo su ser, no le gustan las cosas a medias y sí, a veces su cambios emocionales le hacen malas jugadas. Pero, qué sería la vida sin una carcajada hasta el cielo y lágrimas cayendo. Así es Libra, un cúmulo de emociones que pone a temblar a cualquiera. 

Libra cree que puede siempre, pero a veces está bien sentirse cansada y sin ganas de intentarlo. A veces se vale una pausa, sólo para apreciar cada detalle alrededor y regresar así, revolucionaria, inteligente, empoderada, bonita y con un montón de energía, de esa que derrumba cualquier mala vibra. 

Libra también se rompe en pedazos, también siente que no lo va a lograr, también está agotada, también le da miedo, también la tristeza la abruma. Simplemente aprendió a no hacer mucho ruido, porque a fin de cuentas, la vida es esto, un sube y baja, que te llena de felicidad y luego te baña de dolor. Así que no queda más que abrazar la tristeza, levantarte y seguir, siempre seguir. Así es Libra.