En el momento en el que tú digas LO SIENTO cuando no tengas que decirlo, es señal de que algo malo puede estar pasando Virgo y lo sabes. Cuando llega el momento en el que actúas con soledad y en el que dejas de pedir ayuda porque sientes o piensas que podrías llegar a ser un peso para alguien más Virgo, es señal de que hay que actuar cuando antes y volver a aumentar ese valor que hay en ti. Eso es una clave muy importante para saber que te pasa algo, que no lo quieres contar por miedo a que alguien más lo sepa y pueda llevárselo a su terreno para actuar en tu contra Virgo. En serio Virgo, nadie sabe que tú puedes llegar a actuar así porque nadie se lo creería.

La gente que te dice conocer sabe que eres una persona muy firme, muy suya, controladora, cabezona y muy pero que muy responsable, que no se calla ni una y que siempre, actúa con la verdad por delante.

Es cierto, todo eso es cierto, pero esas corazas de persona fuerte esconden una parte que casi nadie sabe de ti Virgo y lo sabes, aunque te cueste reconocerlo sabes muy bien que te puedes dejar influenciar solo por no volver a saborear el vacío o la soledad.

Tú no acostumbras a que los demás ganen Virgo, nunca permites que sus opiniones se queden por encima de las tuyas cuando sabes que no son lógicas, muy pocas veces das tu brazo a torcer por puro orgullo y jamás, subestimas a tu inteligencia en relación a la de los demás Virgo, esa es tu etiqueta de presentación y por eso mismo te subestimen y se piensan que eres un sargento las veinticuatro horas del día. Pero de lo que nadie tiene ni idea es de lo mucho que puedes dejar pasar, sufrir y sentir cuando no estás bien y lo que te alejas de tu verdadero yo Virgo.