Cuando el mundo se entera de que eres Capricornio, ya entienden el porqué de tu frialdad. Está claro para todo que eres una persona a la que le cuesta coger confianza porque tienes miedo a que te vuelvan a hacer daño. Por eso los demás se muestran un poco reticentes cuando se enteran de tu signo. Les da pereza tener que esperar tanto para que tú te muestres tal y cómo eres.

No eres una persona espontánea y eso a muchos les pone nerviosos. Desearían que a veces intentases salir de tu rutina y apreciar más lo que hay fuera de ella. Pero tú prefieres quedarte a gusto en ella. A tu lado, muchos se dan cuenta de que no pueden ser ellos mismos, por miedo a que les juzgues a ser diferentes a ti. Al verte ser una persona tan seria, les cuesta reírse cuando están contigo y te acaban de conocer.

Capricornio, eres conocido por ser una persona muy trabajadora, hasta tal punto que no descansas.

Para muchos, es un placer haber conocido a una persona así, que trabaja duro por sus sueños. Pero a otros, cuando descubren tu signo, les da pereza que seas una persona tan trabajadora hasta que el punto de que a veces no paras y eso no es bueno para ti y para los que están a tu alrededor. Trabajas tanto que a veces te olvidas de que tienes una vida más allá de tu trabajo. Muchas veces, los demás piensan que deberías desconectar un poco y no preocuparte tanto por todo.

Pero, Capricornio, no todo el mundo piensa cosas negativas sobre ti. Cuando los demás descubren que eres Capricornio, se alegran porque por fin han encontrado a una persona en la que saben que en un futuro van a poder confiar al máximo y que todos sus secretos van a estar a salvo contigo. Les alegra haber conocido a una persona tan trabajadora y tan humilde, que lo da todo por que sus seres queridos tengan siempre lo mejor. Y esto, quieras o no, enorgullece a cualquier que te conozca. Ser Capricornio, tiene sus cosas positivas y negativas. Solo aquellos que quieran conocerte de verdad, descubrirán todo lo que tienes dentro.