Todos, absolutamente todos tenemos nuestras cosas buenas y nuestras cosas no tan buenas. No somos perfectos y seguramente nunca lo seremos, aunque eso no les guste a muchos… Todos los signos tenemos nuestros rasgos positivos, pero también los rasgos negativos y estos son los tuyos, Capricornio.

Primero vamos a señalar cuales son tus rasgos positivos, Capricornio, esos rasgos que te hacen ser especial y que te hacen marcar la diferencia. Eres una persona muy práctica, una persona que siempre intenta mantener los pies en la tierra. Obviamente, también tienes tus sueños y también te gusta imaginar la vida que te gustaría tener, pero tú eres más de ser realista y de asumir la realidad. Además, antes de tomar una decisión, eres de esos que tiene en cuenta todos los pequeños detalles. Tienes claro cuales son tus ideas y hasta donde vas a llegar con ellas.

También eres una persona muy ambiciosa y con unos objetivos muy claros, sabes lo que quieres hacer con tu vida, tienes claro cuáles son tus planes de futuro y aunque todavía puedas tengas dudas, al menos sabes hacia donde quieres orientar tu vida.

Sabes perfectamente cuál es el rumbo y la dirección hacia donde lo quieres llevar. Y eso te hace tener grandes objetivos y grandes aspiraciones. Y lo mejor de todo es que eres una persona muy disciplinada y trabajadora, que hace cualquier cosa que sus objetivos requieran. Uno de tus mejores rasgos, Capricornio, es que eres muy paciente. Sabes perfectamente que lo bueno requiere de su esfuerzo, sabes que lo bueno siempre se hace esperar. Eres paciente tanto contigo mismo como los demás.

Para ti la educación es algo muy importante y que la gente llegue tarde y sea impresentable es algo que te repatea. Pero si tienes que esperar a tu gente en otro sentido, no tienes ningún problema.

Ahora toca hablar de lo malo, Capricornio, de los rasgos más negativos. Para empezar, hay que decir que normalmente eres una persona muy pesimista. Siempre esperas lo peor, eres de los que ve el vaso medio vacío. Sabes que así nada va a pillarte desprevenido porque siempre te pones en lo peor. Pero, Capricornio, a veces está bien ser mucho más optimista porque así atraerás mucha más energía positiva, es simplemente por tu bien.

Otro de tus rasgos negativos, es esa terquedad que tanto te caracteriza, no eres de esas personas que cambia fácilmente de opinión, es más, cuando una idea se te mete entre ceja y ceja, es muy difícil hacerte ver que no llevas razón.

Te cuesta mucho dar tu brazo a torcer y reconocer que te estabas equivocando y que no llevabas la razón. Hay que tener mucho cuidado con tu terquedad porque a veces puede llegar a ser peligrosa. Y, por último, hay que hablar de tu timidez y tu desconfianza.  Eres de esas personas que solamente disfruta de la compañía de sus mejores amigos o de la gente más cercana. No eres de esas personas que vaya por ahí contando su vida o pasándoselo bien con cualquiera.

Siendo sinceros, eres bastante selectivo a la hora de empezar una relación, ya sea de amistad o de algo más. Y hay veces que deberías dejarte más llevar porque quizás estabas juzgando a una persona a la que no conocías… Capricornio, es importante que trabajes en hacer todas estas pequeñas debilidades en grandes fortalezas.