Todos, absolutamente todos tenemos nuestras cosas buenas y nuestras cosas no tan buenas. No somos perfectos y seguramente nunca lo seremos, aunque eso no les guste a muchos… Todos los signos tenemos nuestros rasgos positivos, pero también los rasgos negativos y estos son los tuyos, Piscis.

Para empezar, vamos a hablar de tus rasgos positivos, Piscis, esos que te hacen ser una persona especial y diferente al resto de los signos del Zodiaco. Eres una persona muy soñadora e imaginativa, Piscis, te encanta hacer vida fuera de la realidad. Te flipa imaginar cuál es la vida que te gustaría tener. Pero también es cierto que la imaginación es uno de tus puntos fuertes porque gracias a ella eres alguien muy creativo. Al tener e imaginar tantas nuevas ideas en tu cabeza, hay veces que necesitas expresarlas y sacarlas al exterior. También, Piscis, eres alguien muy compasivo y muy sensible.

Se podría decir que tú eres uno de los signos más cariñosos y románticos del Zodiaco y todo eso se debe a tu sensibilidad. Al ser tan sensible y empático, conectas muy bien con los demás. Además, eres muy amable y eres de esas personas que siempre está dispuesta a ayudar a cualquiera y hacer lo que sea para hacer felices a los demás.

Tu mejor rasgo positivo es que la intuición siempre es tu mejor amiga. Es que no fallas, Piscis, es que siempre que intuyes, ACIERTAS.

Parece que tienes un sexto sentido, naciste con ese don tan brujo con el que a veces incluso puedes a llegar a sentir que es lo que va a pasar. Y gracias a esa intuición, te has salvado de muchas, Piscis, y has ayudado mucho a tus amigos.

Pero no eres perfecto, Piscis, y el mundo no es de color de rosa. También tienes tus defectos y tus rasgos negativos. Uno de ellos, Piscis, es que eres una persona muy perezosa. Te cuesta mucho empezar a hacer las cosas, te cuesta levantar tu culo del sofá y cumplir con todas tus responsabilidades. Pero solamente lo eres con las cosas que no te importan demasiado o que sabes que pueden esperar. Porque cuando tienes obligaciones o cuando tienes cosas importantes que hacer, eres el primero en cumplir con tus deberes.

También es cierto que eres demasiado sensible y eso te hace ser también demasiado pesimista.

Siempre sientes demasiado y lo peor de todo es que casi siempre te pones en lo peor. No puedes evitarlo, básicamente porque son tus emociones las que te controlan tu vida, son tus sentimientos los que mandan en tu vida.

Te gustaría ser una persona positiva, es más, normalmente eres positivo, pero con los demás, contigo mismo eres mucho más negativo y pesimista. Y, por último, otro de tus rasgos negativos es que eres demasiado idealista y pones las expectativas muy altas. Y eso es muy malo, Piscis, porque te hace imaginarte cosas que es muy difícil que se hagan realidad. Pero tienes que intentar volver a poner los pies en la Tierra y volver a vivir en la realidad. Porque sí, a veces está bien soñar e imaginarse el futuro, pero también hay que aceptar que vivimos en la realidad.