Todos, absolutamente todos tenemos nuestras cosas buenas y nuestras cosas no tan buenas. No somos perfectos y seguramente nunca lo seremos, aunque eso no les guste a muchos… Todos los signos tenemos nuestros rasgos positivos, pero también los rasgos negativos y estos son los tuyos, Virgo.

Para empezar, vamos a hablar de tus rasgos más positivos, Virgo, esos que te hacen brillar y ser una persona tan especial. Hay que señalar que eres una persona muy inteligente y muy perfeccionista. Tu mente parece traída de otro mundo porque tiene ideas que nadie más tendrá jamás. Has vivido mucho y gracias a ello tienes un montón de experiencias que te hacen aprender y reflexionar sobre tus errores. Porque sí, aunque te cueste reconocer tus errores, gracias a ellos has aprendido muchísimo, Virgo.

Eres muy inteligente y cada día estás feliz de levantarte dispuesto a aprender un montón de cosas nuevas.

Y el perfeccionismo que tanto te caracteriza te hace ser una persona que le presta muchísima atención a los pequeños detalles, a esos que pasan desapercibidos a ojos de los demás. Otra cosa no, pero eres una persona bastante práctica. En todo momento, te mantienes con los pies en la tierra porque sabes que solo así serás capaz de cumplir con todas tus metas. No quieres vivir en un mundo de fantasía, no quieres vivir en un mundo en donde lo único que haces es soñar. Eres más de vivir aferrado a la realidad y enfrentarse a todo lo que la vida le tiene preparado.

Pero el rasgo que te hace ser tú, el que te hace ser un puro Virgo, es esa honestidad y esa lealtad.

Contigo todos los secretos están a salvo, pero además de eso, gracias a esa sinceridad eres uno de los signos que mejores consejos da. Como todo lo haces desde el corazón y desde la honestidad, das unos consejos súper valiosos. Aunque al principio cueste mucho aceptarlos por ser tan extremadamente sinceros, después se dan cuenta de que realmente tenías razón.

Ahora toca hablar de los rasgos negativos, de esos rasgos que tanto te gustaría cambiar. Y es que, Virgo, eres demasiado crítico la mayoría de las veces. Incluso a veces lo eres con personas con quién no lo merecen. Hay veces que eres demasiado honesto y sincero, Virgo, hay veces que no puedes callarte sobre lo que opinas de los demás. Eres así y no puedes cambiarlo, pero hay veces que deberías controlarte un poquito, simplemente porque hay personas que son demasiado sensibles y podrían herirse con tus palabras.

También es cierto que a veces eres muy duro contigo mismo, pero también con los demás.

Como quieres que todo salga perfecto, que todo salga como lo tenías planeado, eres bastante exigente. No quieres cometer ningún error e incluso a veces te autocastigas por haberlo cometido. Pero, Virgo, deberías empezar a ser un poco más flexible, sobre todo por ti mismo. Porque te haces demasiado daño exigiéndote tanto… Y es que justo ese es otro de tus rasgos negativos, tu inflexibilidad.

Normalmente eres una persona de mente cerrada a la hora de dejar entrar ideas de los demás a tu vida.

Como sepas que tienes la razón, la vas a defender hasta el final. Incluso seguirás defendiéndola cuando te des cuenta de que quizás no llevas tanta razón como creías. Pero eres así, eres un poco cabezota y no hay nada ni nadie que te haga cambiar… Pero Virgo, hay veces que está bien ser un poquito más flexible, simplemente un poco.