Hay una lección que aun tienes que aprender Escorpio y que, dentro de muy poco, te va a hacer mucha falta: hay que aprender a quererse más y mejor. Aunque te pienses que lo estás haciendo todo muy bien, que te quieres mucho, que estas muy a gusto con tu gente y tu vida y que no hay nada que tenga cambiar, en el fondo de tu corazón sabes que te has hecho mucho daño a ti mismo/o Escorpio. Sabes que este año has tenido momentos de mucho odio por culpa de decisiones del pasado, por culpa de situaciones conflictivas y delicadas del presente y por la incertidumbre de algún proyecto del futuro…

Tu corazón es un autentico guerrero Escorpio, es fuerte, valiente y decidido, pero también tiene miedos y eso lo tienes que aceptar.

Es más, lo tienes que mimar, que cuidar y que desintoxicar de vez en cuando, porque que seas Escorpio no quiere decir que no tengas tus momentos de sentimentalismo máximo, de tristeza, de melancolía o de dudas… Así es, no eres de piedra Escorpio y en realidad eso es lo que te hace ser más grande aun todavía. Te mereces quererte mucho.

Haz un poder extra y date mucha más prioridad ¿vale? Baja ese ritmo loco de vida que estas llevando últimamente, porque de nada te va a servir estar hasta arriba de cosas por hacer si luego, a la hora de la verdad, esas mismas cosa no te aportan nada de satisfacción y alegría… Vives en una agitación constante Escorpio y eso no es bueno para ti ahora mismo. No te sientas culpable y mira mucho más por ti. Tomate un día libre, de relax, sin avisar a nadie, a tu completa bola Escorpio, porque necesitas recargar las pilas. Te lo has ganado.