Hay veces que hay cosas que no queremos mostrar a los demás. Hay cosas que es mejor ocultar, esconder y no hablar de ello. Porque sigue doliendo o porque básicamente es mejor que nadie se entere de ello. Cada signo del Zodiaco tiene ciertas cosas que ocultan a los demás. En este caso, esto es lo que Escorpio oculta al mundo:

Cuando conoces a Escorpio, sientes que es una persona invencible, que tiene un carácter fuerte y poderoso… Alguien que sabe lo que quiere y que ha vivido mucho, tenga poca o mucha edad. Escorpio puede parecer fría/o como el hielo, muchos piensan que no tiene sentimientos, que es incluso mala persona, que va a lo suyo y que el resto no le importa nada. Que tiene fuerza de voluntad para dejar lo que quiera y alejarse de todo, que no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones y que es autoritario y cortante como un cuchillos. Pero Escorpio no es eso para nada.

Su carácter es muy distinto al de los demás, eso es cierto, pero lo que no quiere que sepas es tiene muchísima facilidad para apegarse a los demás y que le cuesta mucho dejarlo aunque sepa que no le hace bien. Escorpio no siempre es esa persona tóxica, de hecho, muchas personas tóxicas son las que se apegan a Escorpio.

No es alguien que no necesite a nadie. Al revés, necesita a mucha gente, a los suyos, a las personas que quiere. A Escorpio le importa demasiado lo que su gente cercana piense de ella/él, aunque no lo admita jamás. Eso sí, el resto le dará absolutamente igual. En secreto, y a veces sin que nadie lo note, se puede obsesionar con algunas cosas y personas, cuestiona demasiado todo. Como se le meta algo entre ceja y ceja y quiera averiguar la verdad, no parará. Aunque todo parezca bueno, no lo es. Escorpio también quiere dejar de pensar de vez en cuando, también quiere poner su mente en blanco y olvidarse de lo que le atormenta, pero no puede… Es como si tuviera una adicción a darle vueltas a todo, como si tuviera una adicción a menudo hacia las cosas que no le hacen del todo bien.