El que los conoce un poco sabe que los signos de agua sienten demasiado, te dirá que Cáncer llora por todo, que Escorpio vive obsesionado con el control y que Piscis se monta unas películas que ni el mejor director de cine. Vale, puede que alguna de esas cosas tenga algo de verdad, pero si eso es todo lo que sabes sobre ellos, te estás perdiendo la parte más importante. Vamos a ver lo que nadie te dice sobre enamorarte de un signo de agua.
SI ERES UN SIGNO DE AGUA, ESTOS SON LOS SIGNOS CON LOS QUE ERES MÁS COMPATIBLE
Enamorarte de un signo de agua es descubrir que hay personas que viven el amor de una forma completamente distinta. Mientras otros se preguntan si merece la pena arriesgarse, ellos ya se han lanzado de cabeza, mientras unos protegen el corazón por si sale mal, ellos prefieren querer con todo y ya recogerán los pedazos si hace falta. Ese es precisamente su mayor regalo. Y también su mayor problema.
Los signos de agua no saben querer un poco, no saben implicarse solo hasta cierto punto. Cuando sienten que pueden confiar en alguien, abren la puerta de par en par y dejan entrar a esa persona en un lugar donde muy poca gente consigue llegar. Te cuentan cosas que nunca habían contado, recuerdan conversaciones de hace meses, perciben que algo te pasa antes incluso de que abras la boca y son capaces de notar que estás raro simplemente por la forma en la que escribes un «vale». Y eso da un poco de miedo, porque cuando alguien te conoce tan bien, también sabe exactamente dónde puede hacerte daño.
Lo complicado es que ellos tampoco viven tranquilos dentro de su propia cabeza. Sienten muchísimo, interpretan muchísimo y muchas veces convierten un pequeño cambio de actitud en una historia enorme. Un mensaje más frío de lo normal, una llamada que no llega o una conversación que termina de forma extraña puede hacer que empiecen a darle vueltas durante horas. No porque desconfíen de ti desde el principio, sino porque cuando quieren a alguien, tienen muchísimo miedo de perderlo. Y ese miedo a veces les juega malas pasadas. Cáncer se protege antes de que le hagan daño. Escorpio intenta controlar aquello que teme perder. Piscis confunde demasiadas veces el amor con la esperanza de que todo acabará saliendo bien pero también hay una parte que casi nadie cuenta…
POR QUÉ LOS SIGNOS DE AGUA SON LOS MÁS PELIGROSOS CUANDO ESTÁN HERIDOS
Cuando un signo de agua siente que está seguro, cuando sabe que no tiene que estar defendiendo constantemente su corazón, se convierte en una de las personas más leales, más generosas y más entregadas que vas a conocer. Son los que se acuerdan de fechas que tú habías olvidado, los que aparecen cuando todo el mundo desaparece, los que te abrazan sin preguntar demasiado y los que consiguen que un lugar cualquiera empiece a sentirse como casa. Quizá por eso cuesta tanto olvidarlos, porque los signos de agua no dejan recuerdos. Dejan huellas.
Cáncer
Enamorarte de Cáncer significa aceptar que vas a querer a alguien que siente el doble que la mayoría. Habrá días en los que te parecerá la persona más cariñosa, más divertida y más protectora del mundo, alguien capaz de hacerte sentir en casa incluso cuando todo lo demás va mal, pero también habrá momentos en los que se encerrará en su caparazón sin darte demasiadas explicaciones, simplemente porque algo le ha dolido y necesita tiempo para entenderlo. Lo que nadie te dice de Cáncer es que no necesita una pareja perfecta, necesita una pareja que no le haga sentir que tiene que estar constantemente defendiendo su corazón. Cuando consigue esa tranquilidad, ama con una lealtad que muy pocos signos son capaces de igualar.
Escorpio
Enamorarte de Escorpio es entender que la intensidad no era una exageración, era una advertencia. Con él no existen los términos medios. O siente que puede confiar en ti o levanta un muro que parece imposible de atravesar. Mucha gente piensa que quiere controlar a quien ama. En realidad, lo que intenta controlar es el miedo que le provoca perder a alguien importante. Por eso analiza tanto, por eso observa tanto y por eso a veces parece que siempre está un paso por delante de todo el mundo. Lo que nadie te dice es que, cuando Escorpio deja de tener miedo y entiende que no necesita protegerse de ti, aparece una persona increíblemente leal, capaz de quedarse cuando casi todo el mundo ya habría salido corriendo.
Piscis
Enamorarte de Piscis es entrar en un mundo donde casi todo se siente un poco más fuerte. Las canciones significan cosas, los silencios también, una mirada puede decir más que una conversación entera y un recuerdo cualquiera es capaz de quedarse viviendo dentro de su cabeza durante años. Ama con una ternura que desarma, pero también con una capacidad enorme para imaginar futuros que todavía no existen. A veces su mayor enemigo no es la realidad, sino todo lo que imagina sobre ella. Lo que nadie te dice es que Piscis no necesita que le prometas el mundo. Necesita sentir que puede bajar la guardia sin miedo a que un día desaparezcas, porque cuando encuentra esa seguridad, se convierte en una de las personas más bonitas con las que compartir la vida.