Dicen que la felicidad requiere dejar ir, no podemos aferrarnos a un pasado que ya no existe. Por más que queramos que todo vuelva a ser como antes hay cosas que ya no van a cambiar y la resignación es el primer paso para darle vuelta a la página de una vez por todas. Cuesta soltar, pero al final te quedas con grandes lecciones y quizá alguna herida que te enseñará  a no permitirle a nadie que te vuelva a lastimar. Sin embargo, siempre hay algo que no volverías a hacer, si te dieran la oportunidad de volver a ese preciso momento seguramente tomarás otro camino. Esto es lo que no harías si volvieras al pasado según tu signo:

 

Aries 

Siendo sinceros Aries no piensa desgastarse emocionalmente por cuestiones del pasado, en su momento sufrió demasiado como para todavía ser él mismo quien vuelva a remover la herida. No es algo en especial de lo que se arrepienta, porque sabe que todo pasa para algo e inclusive las veces que ha vivido el peor de los dolores, entendió que siempre viene algo mejor. No obstante, si volviera al pasado tal vez le bajaría dos rayitas a su lado impulsivo, el que no pensaba antes de actuar y que cuando se mezclaba con su orgullo la tensión era más que visible. Hubo momentos en los que eso le ayudó, pero otros en los que terminó lastimando a gente que no tenía la culpa de nada. 

Tauro  

La cosa con Tauro es que está acostumbrado a seguir un lineamiento y obtener los resultados deseados. Realmente es uno de los signos más minuciosos del zodiaco y cuando se propone algo no hay quien haga que cambie de idea. Es su parte obstinada la que se relaciona con el pasado, es decir, no es de los que se clavan con algún ex o una traición. Ese tipo de cosas las llora en su momento, luego saca a esa gente de su vida y finalmente le da carpetazo al tema, no se vuelve a tocar. Pero… lo que le cuesta soltar es alguna equivocación, admitir que invirtió mucho tiempo en algún proyecto en el que confiaba y que no consiguió el éxito soñado, hace que su cabeza se martirice, pero es por lapsos, al final lo suelta. 

Géminis 

Una raya más al tigre no hará la diferencia. Géminis ha pasado por tantas altas y bajas en la vida, que ya no piensa desgastarse por cuestiones del pasado. Hay momentos en los que se pone analizar su andar y que quisiera haber actuado de una forma distinta en ciertas situaciones, pero tampoco se engancha con eso. Es un signo que al final sabe que se dejó llevar por sus emociones y eso es más valiente que esconder lo que siente. Lo que sí le molesta es haber abierto las puertas de su corazón a gente que no valía la pena, que quizá desde un principio dio señales de que no sería leal, pero por este deseo que tiene Géminis de encontrarle el lado bueno a todo mundo decidió no verlo. Por fortuna, ahora eso ya no le vuelve a pasar. 

Cáncer 

No es fácil ser Cáncer y andar por la vida, sobre todo, a nivel emocional. De alguna manera, tienes que aceptar que tus sentimientos siempre serán demasiado para el otro. No importa si es tu lado positivo o negativo el que se hace presente, al final la gente juzga. Y es que no conoces eso de las relaciones a medias, tú te entregas de verdad y con el objetivo de construir algo duradero, pero… lo malo es cuando das y das, sin recibir nada a cambio. Sin duda, hay gente que si volviera aparecer en el camino de Cáncer, no le hablaría ni de broma, porque ya no piensa ponerse en riesgo. Cáncer tiende a recordar aquellos momentos en los que tuvo que esconderse para llorar por alguien que no le correspondió de la forma que esperaba. Ahí es cuando lamenta haberlo dado todo por alguien que no conoce ni lo que es empatía. No guarda rencores, sólo quisiera haberse abrazado un poquito más. 

Leo 

Leo ahora sabe que no puede moldear el pasado, pero sí cuidar sus acciones para tener un buen futuro. En su momento lamenta haber ignorado personas que realmente querían hacer un bien en su vida. A veces, por enfocarse en lo suyo parecía un tanto egoísta y no se dejaba ayudar. Esa necesidad de demostrar que siempre puede estar solo, lo ha llevado a vivir momentos duros de los que no habla con nadie. Ahora, sabe que está bien no poder más, que pausar es necesario para seguir avanzado. Sin embargo, si Leo volviera al pasado sería más comprensivo consigo mismo, ya no se exigiría hasta que las lágrimas se hicieran presentes. Quizá sería menos terco a la hora de escuchar consejos de aquellos que siempre quisieron verlo triunfar. 

Virgo 

Lo peor que alguien puede hacer es recordar el pasado de algo que ya no tiene futuro. Cuando tu cabeza te hace una mala jugada y te lleva a esos momentos, lo único que quiere es que te pierdas entre un montón de pensamientos y la culpa, para que finalmente ignores todas las cosas bonitas que te está regalando el presente. Virgo no es de los que se engancha con alguna persona, pero basta con echar un vistazo atrás para hablar de sí mismo. Lo que lamenta es no haberse querido lo suficiente, entender que su autoestima era más importante que cualquier cosa y que debió amarse un poco más. Sabe que ya no puede hacer mucho, pero ahora no baja la guardia, su amor propio es primero y quien no lo entienda se puede marchar. 

Libra 

Era, fue, pasó, fin. Libra es el signo que tiene el valor de arrancar un capítulo malo en su vida, incluso con dolor en el alma y las lágrimas corriendo. No es alguien que le esté dando vueltas y vueltas a un asunto, pero sí hay momentos en los que los recuerdos visitan su memoria y puede llegar a sentirse un tanto intranquilo. Ahí es cuando la decepción se hace presente, siente que compartió demasiado con gente que no merecía ni siquiera un saludo de su parte. Regresa y se mira perdido entre cuatro paredes llorando en silencio, como si hubiera sido su culpa que alguien no valoró todo lo que tenía para dar. A Libra, le gusta abrazar aquella versión suya en la que fue demasiado ingenuo y aprendió que de vez en cuando hay que mostrar la peor cara para que no te rompan. 

Escorpio 

Escorpio prefiere aplicar eso de pasado, pisado y el presente de frente. Después de tantas decepciones, heridas que no pidió y traiciones, la verdad es que no tiene tiempo de regresar a vivir momentos tan duros. No es que lo evada, es sólo que no quiere amargar su presente con algo que ya no tiene solución. Escorpio sabe que ha cometido errores y fuertes, como todos, pero por eso trabaja muy duro todos los días. Quiere ser su mejor versión, no quiere volver a estar tropezando con las mismas piedras y menos con las que lo rompieron en su momento. Ahora, levanta la mirada, se enfoca en lo que sí puede cambiar y no va a permitir que nadie lo humille como lo hicieron en el pasado. Sabe que por más que los recuerdos lo invaden, ya no tienen nada qué decirle. 

Sagitario 

Si hay algo que Sagitario tiene a su favor es que es muy aferrado a sus ideas, en el momento que decide qué ya no va a pensar en algo, lo cumple. Realmente es uno de los signos del zodiaco que más puede controlar su mente. De ahí que es muy raro que se ponga intenso con alguna cuestión del pasado. Lo único que llega a lamentar es no haber estado lo suficiente con personas que amaba, porque por andar en su propio mundo y explorando cada rincón, quizá se olvidó de momentos que ya no vuelven. Ahí es cuando entiende que es muy voluble y que la estabilidad no le hace daño a nadie. Sagitario, odia las ataduras, pero empieza a darse cuenta de que comprometerse con algo no es tan malo, también se merece ese alivio. 

Capricornio 

Lo intenta, realmente Capricornio se esfuerza en no enfocarse en lo productivo, es decir, quisiera de vez en cuando olvidarse de todo y simplemente encontrar un momento relajante durante el día. Eso es lo que hace que su mente se eche un clavado al pasado, porque se arrepiente de lo que no hizo respecto al trabajo. De alguna manera, siente que si hubiera sido más minucioso sus pensamientos lo hubieran llevado a un lugar mejor. Sin embargo, sabe que no es posible, que en ese momento su nivel de conciencia era el necesario y que ahora está en sus manos ver las cosas desde una perspectiva diferente. Cuando lo analiza la tranquilidad regresa. 

Acuario 

Por lo regular, cuando Acuario se entrega en las relaciones, llámese amistad, pareja o con un familiar, realmente es muy de poner barreras, no deja que nadie toque a su puerta, mucho menos cuando se trata de mostrar su lado vulnerable. Es por ello que cuando le da por volver al pasado, se siente un poco frustrado, pues no logra comprender cómo es que se entregó a alguien que no merecía ni sus besos, caricias, abrazos. De pronto, recuerda las tantas veces en las que se desgastó con tal de robarle una sonrisa a la persona, pero al final no consiguió nada, sólo hundirse más en su tristeza. Ya aprendió la lección y prefiere ser el que pone trabas antes de dejarse llevar a la primera. 

Piscis 

Piscis, el que da, el que ayuda, el que siempre está ahí para mover alguna pieza fuera de lugar, pero, ¿quién mueve las suyas? Con el paso del tiempo ha aprendido a poner límites, a diferenciar el amor de solucionar. El hecho de que no sea una persona incondicional todo el tiempo, no quiere decir que quiera menos a los suyos. Cuando regresa al pasado y recuerda las tantas veces que lo rompieron sin compasión, se hunde. Porque lamenta no haber puesto su salud mental por encima de todo. A Piscis le ha costado entender que mientras él no esté bien, es imposible que ayude a otros. Si lo hace sólo se rompe el doble. Basta, ya no quiere ser ese Piscis del pasado, sabe que tiene mucho más para dar. Y volver a recordar esos momentos es como un aviso de lo que no debe permitir.