No siempre lo que se ve es lo que somos. A veces, no queda más que refugiarnos en nuestra coraza, porque es la única manera en la que nos mantenemos lejos del sufrimiento. Los signos del zodiaco son expertos en disfrazar sus emociones, en realidad no sabes lo que callan, se rompen y su único mecanismo de seguridad es seguir sonriendo. Se tragan las lágrimas y por dentro ya no pueden con tanta grieta. Si no confían en ti lo único que vas a conocer es su silencio. Lo que no sabes de los signos cuando se rompen: 

Aries 

Un signo fuerte, determinado y encantador. Es tan positivo que sabe perfectamente cómo fingir que no pasa nada. Un Aries no acepta la negativa de nadie, siempre va por más en todos los sentidos. Puedes verlo derrotado, pero no se va a rendir. Lo que no sabes es que hay noches que se vuelven eternas, en las que pensar y pensar, hace que sus pensamientos se desborden y le hagan creer que no vale nada. Aries, se pregunta muchas veces hasta cuándo se detendrá todo ese dolor que le sacude el pecho. Se guarda todo, porque no le gusta que se preocupen por él. Aries, sólo quiere que ya se detenga el infierno, se quema y nadie se da cuenta. 

Tauro 

Hasta parece que Tauro exige demasiado, pero no es así. La gente lo percibe como alguien muy firme, sin embargo, lo único que quiere es sentirse amado. Su sueño es estar con una persona que lo comprenda, no sólo una pareja, también amigos o familiares. Tauro, se muestra muy valiente e intenso, pero su espíritu está lleno de gentileza. No siempre tiene el control, también se rompe, llora en silencio y pregunta desesperado al cielo por qué le está pasando eso a él. Es un signo muy leal, pero le cuesta trabajo entregarse y eso lo ha llevado a guardarse muchas cosas. No todo en su vida está bien, pero pocos lo comprenden y mejor no dice nada. 

Géminis 

Sólo tú sabes que no eres ese signo cruel que todos se han creado en su mente. Tú estás para relacionarte con gente que en verdad valore tu tranquilidad. Es duro porque te escondes en una actividad tras otra, cuando sientes que no estás productivo te angustias, porque te aterra enfrentar lo que te rompe. Te pierdes en tu silencio cuando las cosas van mal, es mucho más fácil eso que aceptar frente a los demás que no es así, pues eso te hace sentir débil. No es que no quieras darle vuelta a la página, es que no sabes por dónde empezar y eso hace que tu cabeza pierda el control. Géminis quiere un respiro y dejar de ser juzgado. 

Cáncer 

Detrás de la amabilidad de Cáncer, se esconde un signo que llora mientras realiza las actividades del día y nadie lo nota. Porque no es de los que disfrutan de llamar la atención, al contrario, cuando siente que se está convirtiendo en una carga para alguien, mejor se aleja. Cáncer, muchas veces se siente reprimido, la tristeza lo visita, se hunde y el encanto queda de lado. Pero a la mañana siguiente hace como que no pasa nada. Es tan astuto que saca todo su dolor por medio del enojo. Si un Cáncer se atraviesa en tu camino y termina diciéndote cosas hirientes, no lo tomes personal, está luchando contra sus propios demonios. 

Leo  

A ti lo que menos te gusta es que todo el mundo se entere de tus problemas. No quieres que te juzguen y mucho menos que crean que tienen la solución para lo que te sucede. Digamos que tu orgullo no deja que nadie te vea como poca cosa. Al contrario, prefieres ser duro contigo mismo. Cuando te pierdes en tu habitación la cosa se pone bastante intensa, porque odias no sentirte bien. Se te nota que ya no puedes más cuando te enojas por todo. Ante la más mínima provocación aprovechas para discutir y eso te hace sentir frustrado llevándote a un círculo vicioso, del que tú eres el único que puede salir. Hay muchos que quieren ayudarte, pero les estás cerrando la puerta. 

Virgo 

Por fuera meticuloso, obstinado y muy trabajador. Eso es parte de la personalidad de Virgo, pero no lo es todo, es lo que ha querido que crean para no tener que estar luchando con sus altas y bajas. En realidad, es un signo sumamente cariñoso, le gusta cuando lo tratan de manera especial y se preocupan por lo que le pasa. Virgo, no dice que se estresa demasiado, que sus pensamientos hacen que se sienta muy inseguro y deje muchos proyectos a medias. Virgo, no dice que cuando se rompe se le va el entusiasmo en todo y lo que menos quiere es ser creativo. Siente que se está perdiendo en el camino y sólo necesita un poquito de ayuda. 

Libra 

Hay dos tipos de Libra. Al menos los que la mayoría de las personas están acostumbradas a ver. El primero es el solidario, el que ama y es muy empático. El Libra que siempre está mirando hacia adelante y no duda ni un segundo en meter las manos al fuego por la gente que valora. Sin embargo, la otra cara de la moneda es la que no está rodeada de gente. En el momento que baja la guardia y se le va el ánimo, la tristeza se vuelve su mejor compañía y es prácticamente imposible alcanzar la paz y tranquilidad. Libra, siente que las cosas no le salen como las planea y eso lo derrumba, pero sigue sonriendo porque no quiere darle gusto a nadie de que lo vean caer. 

Escorpio 

Escorpio ya perdió la cuenta. Ya no sabe cuándo fue la última vez que tuvo una sonrisa genuina. No me malinterpretes, no es que viva en depresión todo el tiempo, pero muchas veces se calla, no dice que se siente abrumado y que resulta casi imposible controlar sus emociones. Es pesado aceptar que no siempre es el Escorpio fuerte, el vengativo, intenso y que cuando se lo propone arrasa con todo a su paso. Eso es sólo algo imaginativo, la realidad es que no se puede tener todo controlado. Se siente en un laberinto sin salida. Quiere, pero no puede y eso al mismo tiempo lo hace sentir muy frustrado. Escorpio, necesita a alguien que lo comprenda y le ayude a aclarar ideas. 

Sagitario

¿Quieres descubrir las debilidades de un Sagitario? Lo único que tienes que hacer es prestar atención a su comportamiento cuando no está ocupado. Esa es la razón por la que todo el tiempo está buscando qué hacer, porque no quiere enfrentar sus vacíos. Hay muchas cosas que lo rompen, pero es experto en disfrazarlas con un nuevo reto. Cuando se siente triste se aleja de todos, se le va la energía y no tiene motivación para hacer nuevas cosas. Simplemente, sale y funciona lo mejor que puede, pero por dentro sólo está esperando que acabe el día. 

Capricornio 

Un signo emprendedor, disciplinado y con un toque de perfección que asusta. Capricornio, se ha vuelto la inspiración para muchos y no lo nota por estar tan enfocado en un proyecto tras otro. Sin embargo, tiene un corazón noble, que también se sacude cuando las personas crueles descargan toda su mala energía. Se ha vuelto costumbre cubrir con mil capas su caparazón, porque le enoja que al descubrir sus sentimientos lo traten como si no valiera lo suficiente. Es un signo valiente, pero también se siente mal cuando empieza a fallar en algo. Si quieres que te escuche, comienza por no juzgarlo, tal vez así pueda confiar en ti. 

Acuario 

Lo que pasa con Acuario es que es un signo tan inteligente, que le es imposible conformarse con cualquier mínima explicación. No importa si le pasa algo malo o bueno, es importante que le compartan cada detalle de cómo sucedió para que se sienta tranquilo. Su mente es como la de un científico, pero no le es fácil romper el hielo con las personas, y justo ahí es cuando se termina rompiendo él mismo, porque empieza a sacar conclusiones y hacerse ideas erróneas que sólo lo llenan de angustia y desesperación. Acuario, es muy callado, no siempre quiere estar solo, dice eso porque no sabe cómo expresar que necesita apoyo y pocos se dan cuenta. 

Piscis  

Cuando te rompes se esfuma tu imaginación, no te dan ganas de pensar, ni actuar, ni esforzarte en nada. De pronto, la magia de lo desconocido se vuelve aburrido y te acostumbras a hacer algo sólo por rutina, pero por dentro ya no puedes más. La esperanza se te va y no encuentras posibilidades en nada de lo que te plantean. La negatividad en ti no es normal, es un grito desesperado pidiendo ayuda, pero sólo aquellos que te presten atención serán capaces de leerlo. Lo único que quieres es alivio en tu corazón, sentir que ya perdonaste y te perdonaron, porque estás cansado de guardar tanta basura y no es justo seguir viviendo así.