Hay signos que eso de contar hasta diez no les sirve para nada. Porque su mal carácter se les nota hasta en la forma en que mueven las cejas. La realidad es que resolver conflictos manteniendo la calma no es nada fácil, sobre todo, cuando las emociones están a flor de piel. Hay quienes no saben fingir, ni quieren, son los que no pueden hablar sin pelear, quieren que su punto de vista se escuche fuerte y que quede claro que no están de acuerdo. ¿Te suena? Estos son los 5 signos que no pueden hablar sin pelear:

Escorpio 

El hecho de que Escorpio encabece la lista no quiere decir que sea la persona más conflictiva del mundo, al contrario, su paciencia es de admirarse. Para que este signo pierda la cordura, tuvo que darte mil oportunidades antes. Una vez que empieza la pelea, prepárate porque vas a conocer el lado más oscuro de un ser en este planeta. Se le nota el mal genio cuando alza la voz y la expresión de su cara hace que te tiemblen las piernas. 

Escorpio no lo piensa dos veces, es quien pone en marcha su aguijón y te enseña lo que es el significado de la venganza. No entiende de razones y tampoco dobla el corazón cuando se trata de ganar, si de verdad quieres que te disculpe, es mejor que esperes un tiempo a que se le pase, porque si te pones insistente te podría decir palabras hirientes que vas a recordar toda tu vida. 

Aries 

Por tu bien, no hagas enojar al carnero del zodiaco, porque sólo está esperando un mínimo pretexto para demostrarte su lado obstinado e impulsivo. Es de esas persona que pueden perder el control en un segundo, si sienten que alguien las va a atacar. No es de los que aceptan rápidamente cuando están en un error y vaya que te van a gritar hasta cansarse para que escuches lo que tienen que decir. 

Si hay algo que Aries no tolera son las injusticias, es de los que mete las manos al fuego por la gente necesitada, no le importa si se tiene que enfrentar a una multitud, pero no se queda con los brazos cruzados. Es un signo que nació para amar el riesgo, temerario por el lado que lo veas y  siempre confiando en sus convicciones. 

Leo 

Leo es implacable, es un alma bañada de luz, tiene la confianza en cada poro y no teme en derrochar egocentrismo en todo lo que hace. Es quien puede asustarte con palabras y acciones, se toma las cosas muy a pecho. Estamos hablando de un signo apasionado, terco y muy feroz. Cuando está enojado sus emociones se elevan por los cielos, ni de broma intentes decirle que guarde la calma. 

El problema es que Leo es muy impulsivo, no piensa en el momento y el enojo lo nubla. Es posible que te haga sentir muy vulnerable, conoce muy bien el arte de darte justo en tus debilidades. Es un signo bastante explosivo y basta con verlo un segundo para darte cuenta de que debes salir huyendo. Sin embargo, tiene un lado humilde, así que cuando pase es posible que te disculpe. 

Cáncer 

Desde luego, que el signo regido bajo la Luna no podía faltar, Cáncer es un cúmulo de emociones. Es quien puede pasar de estar en calma a convertirse en la persona más impulsiva, desesperada y cuando quiere que la escuchen pierde el control. Es un signo muy inteligente, así que no necesita la fuerza para ponerte en tu lugar. Es de los que te dicen cosas que recordarás hasta el último día de tu vida. 

Pueden llegar a ser muy rencorosos, incluso si pasan años. Esa es la razón por la que rara vez Cáncer cede ante una discusión tan fuerte, prefiere ignorar, pero cuando lo buscan, lo encuentran. Es quien puede cambiar de ánimo de un minuto a otro, no pierdas tu tiempo en pelear con Cáncer, porque no le vas a ganar. 

Géminis 

Géminis también forma parte de los 5 signos que no pueden hablar sin pelear. Géminis es sinónimo de batalla, tiene la furia en la mirada y la frialdad de un hielo. Cuando alguien intenta hacerle daño, no lo piensa dos veces, simplemente se defiende y de la peor manera. Con la misma intensidad que llegues, te recibirá, no se calla y tiene buena memoria, así que seguramente incluirá en la pelea situaciones pasadas. Prepárate para terminar con el autoestima por los suelos.  

Géminis no va por ahí peleando con todo el que se atraviese en su camino, es muy reservado. Aunque parece que no te hará daño, recuerda que tiene dos caras y cuando te des la media vuelta te dará la lección de tu vida. Da más miedo porque no hace escándalo, es de los que se defiende en silencio y cuando menos lo esperas.