Las personas creen conocer a Géminis, a la idea que el resto les ha hecho creer. El signo de dos caras, el que tiene el alma fría y al que muchos temen. ¿Realmente es así? No es que finja, es que se muestra según sea la persona, si te considera importante te va a mostrar su mejor versión, esa que derrocha simpatía, curiosidad y amor. Hay mitos sobre Géminis que debes dejar de creer. 

Géminis es sinónimo de versatilidad, el signo que no para cuando se trata de imaginación. La razón por la que le temen es porque tiene una agudeza mental increíble, ni siquiera necesita mover los dedos para hacerte pedazos. Cuando alguien lo lastima debe prepararse para que le den en sus debilidades. Géminis es tan elegante para defenderse que no lo sientes, tienen un ingenio lleno de cautela. 

Mitos sobre Géminis 

La mala reputación es por culpa de aquellos que no pudieron entrar en su corazón, les frustra ser un cero a la izquierda para Géminis, así que es más fácil definirlos como maliciosos y poco confiables. Géminis sí es una mariposa social, pero son pocos los que llegan a conocer su esencia, más allá de su lado aventurero, tiene el don de adaptarse y salir de su zona de confort. Empieza a borrar los siguientes mitos: 

1.- Doble cara 

El poder de lo que dice la gente ha llegado a tanto que Géminis ya es identificado como el signo que tiene dos caras. Sin embargo, este lado tan camaleónico de Géminis no tiene nada que ver con la hipocresía, al contrario, si hay algo que este signo no tolera es a las personas que no tienen el valor de hablar con la verdad. Géminis tiene dos caras porque tiene el don de encajar en cualquier lugar, su personalidad depende de quien tenga delante y por ningún motivo lo hace con una intención maliciosa. Géminis odia a aquellos que hablan tras las espaldas, es muy transparente y no tiene la culpa de ser tan versátil. 

2.- El arte de manipular 

Hay quienes prefieren ahorrarse el vínculo de amistad o pareja, con Géminis, porque temen ser su marioneta. Es absurdo creer que su intención es ir dominando personas sólo por satisfacción. Hay una diferencia enorme entre trabajar duro para obtener lo que quieres, porque sí, Géminis es persistente y tiene un lado obstinado que le impide rendirse. Pero de ahí a que utilice a los demás para beneficio propio hay una brecha enorme. Géminis tiene un corazón lleno de bondad, no está esperando que llegue alguien para lastimarlo. De hecho, es de los que mantienen la calma hasta que de plano ya no pueden más. Géminis le apuesta a lo simple, si algo no le parece te lo dice y ya, si cree que no tiene remedio se marcha. 

3.- Delirio de superioridad 

¿Qué es lo primero que criticas cuando ves brillar a alguien más? Tal parece que nadie nos enseñó a aplaudir el éxito ajeno y cuando sucede lo mejor que pueden hacer es burlarse o minimizar su esfuerzo. Géminis es así, imparable, con una personalidad que atrapa, no se complica, pero no quita el dedo del renglón cuando se trata de cumplir objetivos y no todos pueden con un ser tan optimista. El problema es que tienen los pantalones suficientes para decirte de frente que no están aquí para cumplir tus expectativas y eso puede tomarse como egoísmo o delirios de superioridad, cuando no es así. Es sólo que son pocos los que pueden lidiar con la verdad.