Querido amigo Acuario. Tu mente siempre anda a mil revoluciones, sobre todo visionando el futuro y apurando la novedad. Estás bien ocupado, lo sabemos. Por eso, seguro que no has te parado a pensar en ti. En cómo eres. Y sobre todo, de qué te sientes más orgulloso en tu manera de ser.
Pero puedes seguir tu camino de genio original y maravilloso. Nosotros hemos hecho el trabajo por ti. Y te vamos a decir de lo que puedes sentirte más orgulloso. Mucho por cierto. Y hasta quienes no suelen ver las virtudes de los demás, tendrás que rendirse antes las tuyas. ¡Y sin discusión!

Acuario, siéntete orgulloso:

• Por tener una mente abierta a todo, por abrazar todo lo nuevo que te llega y por no temer nada a los cambios ni a los retos. Porque eres inteligente, creativo y curioso.
• Por que actúas con la cabeza y razonas tus emociones para que no controlen tu vida. No le lloras al primero que pasa pero puedes sincerarte con quien ves que tiene un interés sincero hacia lo que sientes.
• Porque se te da bien hablar de cualquier tema.
• Porque te interesan los problemas de los más desfavorecidos. Y por implicarte y hacer algo, no sólo opinar de boquilla para no hacer nada después.
• Porque prefieres pelear por tus ideas a comerte las de los demás. Y porque defiendes ser tan poco convencional, sin miedo al que dirán ni a ninguna presión ni imposición.
• Porque respetas a la personas y no metes las narices en su vida personal. Porque das confianza a la gente para hablar de cualquier cosa pero sobre todo respetas como viven, trabajan o lo que hacen con sus vidas.
• Porque nunca te cansas de aprender, investigar, leer, explorar, conocer algo nuevo, repasar y desechar lo viejo, vivir experiencias nuevas…
• Porque cuando algo no te gusta, eres capaz de poner distancia para que no te contamine, te aburra, te aprisione o te enganche. Pero volverás rápido si alguien quiere razonarte cualquier cosa.
• Porque sabes darle libertad a tu pareja, igual que la quieres para ti. Y porque en vez de hablarle de amor, se lo demuestras. Pero con hechos, no con emociones exageradas.
• Porque las personas te interesan por lo que tienen en la cabeza. De su corazón, te conformas con saber que es generoso.
• Por tener opiniones muy personales, por mantenerlas, por defenderlas y por cuestionar todo lo que otros dan por sentado. Además de por ayudarles a que se abran más y a que piensen por sí solos.
• Porque eres una persona libre y te rebelas contra lo que te haga sentir que no es así. No aceptas las normas que no entiendes, y menos que te las impongan.
• Porque no te gusta hacer siempre lo mismo y porque sabes que te gustan algunas extravagancias (y te ríes de ver cómo algunas personas te critican por hacer algo que ellos nunca se atreverían a hacer).
• Porque eres un buen amigo de tus amigos. Te alegras de lo bueno que les pase e intentas ayudarles cuando están mal. Y les das pautas para resolver sus problemas cuando ves que sólo se saben lamentar pero no hacen nada en consecuencia.
• Porque eres amigo de todo el mundo, no juzgas a nadie, y todo el mundo te parece que tiene algo de especial.
• Porque siempre das la cara y no huyes por miedo a no enfrentar algo. Y nunca das excusas tontas, prefieres decir la verdad.
• Porque la amistad es una base en tu vida para crecer en el resto de las relaciones. Si en la base no hay amistad, no podrá haber nada más importante por encima de eso.
• Porque no pierdes el tiempo con ralladuras mentales. Siempre vas hacia delante e intentas hacerlo mejor. No te paras y te pones a pensar en si podías haberlo tal o haberlo hecho pascual.
• Porque eres alguien sorprendente.
• Porque allí donde estés no aburres. Y siempre aportas alguna idea interesante. Y porque hasta en lo mas íntimo y espiritual de ti, eres innovador y rompedor.
• Porque tienes inquietudes vitales. Y tu cabeza es un hervidero de ideas originales, nuevas, divertidas, locas, sorprendentes… y serias y profundas si hace falta, también.
• Porque nunca falta gente en tu vida, ni amigos para intimar, ni conocidos para salir, ni tampoco necesitas a nadie para estar bien. Sabes estar solo igual que sabes estar acompañado.