Querido amigo Capricornio, con lo práctico que eres, casi podemos verte leyendo esto y pensando: “¿Y todo esto, para qué sirve?”. Pues sirve para algo muy importante: para que veas escrito, negro sobre blanco, que tienes muchas cosas buenas. Sirve para que otros aprendan a conocerte mejor y, sobre todo, para que puedan valorarte como mereces. Y a nosotros nos sirve como homenaje a ti. Porque cada vez que investigamos sobre tu signo, siempre encontramos sorpresas que nos hacen sonreír. Sorpresas que nos hacen pensar: “míralo, tan serio él… y resulta que puede ser un auténtico juguetón de mucho cuidado”. ¿Sonríes? Perfecto. Eso es justo lo que queríamos. ¿Por qué debes estar orgulloso de ser Capricornio?
Capricornio, siéntete orgulloso:
• Porque eres tan perseverante que siempre logras lo que quieres, incluso cuando se trata solo de salirte con la tuya.
• Porque tienes un carácter de los que sirven en la vida para ser líderes. Y no cualquier líder: un buen líder.
• Porque hay una parte de ti que sabe conectar con los demás. Si no lo haces más, es porque simplemente no quieres.
• Porque sabes mantener la frialdad suficiente para controlarlo todo, y además ocultar lo que estás pensando o planeando.
• Porque aunque parezca que algo puede contigo, siempre acabas ganando la partida.
• Porque eres un realista optimista. Ves las cosas como son, incluso cuando no están bien, pero tu optimismo te empuja a mejorarlas.
• Porque para ti la vida es un mapa con muchos caminos. Si uno falla, tomas otro. Aunque, curiosamente, sueles llegar al final por el mismo que elegiste al principio.
• Porque no crees en “la única oportunidad”: para ti, hay muchas, y todas están ahí para aprovecharlas.
• Porque eres trabajador, discreto y firme, cualidades que inspiran respeto en cualquiera.
• Porque sorprendes cuando te saltas las normas y haces alguna locura que nadie esperaba.
• Porque ver enemigos en todas partes te mantiene alerta. Y quien está alerta, tiene el control y acaba logrando el éxito (aunque pongamos “acaba” para no subirte demasiado el ego, en realidad es un siempre lo logras).
• Porque haces que ser frío ante las opiniones de los demás sea una auténtica virtud.
• Porque cuando se trata de planificar, si tú no estás cerca, es mejor que lo que sea ni empiece: sin ti no saldrá igual de bien.
• Porque eres de los pocos capaces de ser amigo de tus enemigos. El respeto en la lucha une más de lo que parece.
• Porque tu capacidad de sacrificio es tan grande que, mientras estés vivo, todo es posible.
• Porque te tomas igual de en serio hacer bien un puzzle que sacar un diez en un examen o lanzar una empresa a Bolsa. Todo es importante y todo hay que hacerlo bien.
• Porque si ganas una prueba, te creces para ganar la siguiente; y si la pierdes, te creces para que sea la última vez que eso pase.
• Porque puedes sentir miedo, pero nunca dejas de actuar. Así funciona tu valentía.
• Porque exiges respeto, pero casi impones más respetando tú a los demás.
• Porque aunque no seas un experto en cortar relaciones tóxicas, sabes perfectamente quién lo es, y tarde o temprano cortas por lo sano.
• Porque eres el ejemplo viviente de los famosos “nervios de acero”. Los tienes, los dominas y te sirven para todo.
• Porque tu ambición, bien canalizada, te da cosas buenas. Y cuando alguien convierte la ambición en virtud, es para estar orgulloso.
• Porque defiendes lo que crees sin rodeos ni excusas. Si alguien te pregunta, respondes claro: “sí, soy así, ¿y qué?”.
• Porque despistas al personal haciéndoles creer que solo estás centrado en el trabajo, cuando en realidad estás pendiente de todo lo que te importa: pareja, amigos, familia, proyectos.
• Porque sabes aprovechar el tiempo como nadie. Tus días parecen tener más horas que los de los demás, y las aprovechas para hacer más cosas… y ser más feliz.
• Porque en el amor eres tan sólido que otros signos encuentran en ti una seguridad extraordinaria. Porque, Capricornio, tu valor es impresionante en todo lo que haces.
Capricornio, este eres tú: tenaz, ambicioso, discreto, inteligente y sorprendentemente cálido cuando decides mostrarlo. Tu fuerza tranquila, tu capacidad de trabajo y tu lealtad te convierten en un referente para quienes tienen la suerte de conocerte. Ser Capricornio es un orgullo silencioso… y absolutamente invencible.