Aries ama sentirse protegido, querido y realmente escuchado, sin necesidad de tener que pedirlo a todas horas. Le gusta que su voz, tenga relevancia. Se siente bien, cuando comprueba que tiene efectos sobre los demás. Ama que su pareja se interese por sus rayadas mentales, por sus inquietudes.

El interior de Aries, es un mundo, y aunque sea la impulsividad hecho persona, calla muchas cosas. Deja en el silencio muchas dudas, problemas e inquietudes que, puede que deba contar, pero ese es el punto… Que no quiere ser quien siempre de el primer paso. No quiere tener que ser siempre quien diga la primera palabra. Aries también tienen derecho a sentirse cuidado y protegido. No pide que estés preguntándole a todas horas, no pide ser tu mundo las horas del día… pero sí que pide comprensión. Atención desinteresada. Una pizca de preocupación por su estado de ánimo.

Se nota cuando no está bien, aunque se calle… se intuye por su mirada. Un simple “estoy aquí y me tienes para lo que sea” le demuestra mucho más que un “te quiero mucho”. Tan sencillo, como eso. Porque las palabras, se las lleva el viento. Porque un hecho, dice mucho más que cualquier verso que sea bonito. No pide que seas su bufón cuando todo no va como esperaba… Sólo pide compañía que le ayuda a evadirse de toda la mierda que pueda aparecer. Salir, dar un pase, correr, hacer ejercicio… cualquier cosa, pero contigo.