Hay pequeños detalles que hacen feliz a Aries. Hacen que se muera inmediatamente de amor y que su corazón se derrita por completo. Llegar a su corazón no es nada fácil y tienes que conocerle bastante bien para saber qué es lo que le hace feliz y no. Hay pequeños detalles que para los demás pasan desapercibidos pero que a Aries le hacen MUY feliz.

Aries ama sentirse protegido, querido y realmente escuchado, sin necesidad de tener que pedirlo a todas horas. Le gusta que su voz tenga relevancia. Se siente bien cuando comprueba que tiene efectos sobre los demás. Ama que su pareja o sus amigos se interesen por sus rayadas mentales, por sus inquietudes, por sus miedos…

El interior de Aries es un mundo, y aunque sea la impulsividad hecho persona, también calla muchas cosas. Deja en el silencio muchas dudas, problemas e inquietudes que puede que deba contar, pero ese es el punto… No quiere ser quien siempre de el primer paso. No quiere tener que ser siempre quién diga la primera palabra. Aries también tienen derecho a sentirse cuidado y protegido. No pide que estés preguntándole a todas horas, no pide ser tu mundo las horas del día pero sí que pide comprensión. Atención desinteresada. Una pizca de preocupación por su estado de ánimo. Ese es uno de los pequeños detalles que le hacen muy feliz.

A Aries se le nota cuando no está bien, se intuye por su mirada. Un simple “estoy aquí y me tienes para lo que sea” le demuestra mucho más que un “te quiero mucho”. Tan sencillo, como eso. Porque las palabras, al final, se las lleva el viento. Porque un hecho dice mucho más que cualquier verso que sea bonito. No pide que seas su payaso que le haga reír cuando todo no va cómo esperaba… Sólo pide compañía que le ayuda a evadirse de toda la mierda que pueda aparecer. Salir, dar un paseo, correr, hacer ejercicio… cualquier cosa, pero contigo.