Los demás se alegran de tenerte en sus vidas, Piscis, por ese enorme corazón que guardas dentro de tu pecho. Contigo todo el mundo se siente protegido, se siente como en casa. Y es que, Piscis, a ti te encanta cuidar a los demás, te encanta hacer todo lo posible para que la gente se sienta a gusto cuando está a tu lado. Eres una persona muy protectora que es capaz de lo que sea por defender a la gente a la que ama.

No quieres que nadie sufra en ningún momento y para ello eres capaz de cualquier cosa. Llegas hasta tal punto, Piscis, que hay veces que antepones las necesidades de los demás por delante de las tuyas. Para ti, tu gente es tan importante que eres capaz de luchar contra cualquiera por ellos.

Es todo un privilegio tenerte cerca, Piscis, porque gracias a tu intuición siempre salvas a mucha gente de terminar en graves problemas. Tu sexto sentido es capaz de adivinar cosas que para los demás pasan desapercibidas. Gracias a tu intuición, ayudas a la gente a prever cualquier decepción y cualquier duro golpe.

La gente se siente segura porque sabe que cuando sientan que algo va mal, acudirán a ti y recibirán consejos súper valiosos. Consejos que, gracias a tu intuición, se ganan uno de los mejores puestos del Zodiaco.

Además, esa gran empatía y ese gran corazón te hacen ponerte en la piel de los demás, te hacen sentir lo que los demás sienten. Contigo sobran las palabras, Piscis, y por eso la gente se alegra de tenerte en sus vidas. Porque contigo todo es fácil, contigo hablar sobre sentimientos es algo normal, algo a lo que cualquiera puede enfrentarse. Eres esa persona a la que saben que pueden acudir cuando las cosas se tuercen o cuando simplemente necesitan un abrazo. Eres capaz de abrir hasta a los corazones más cerrados y de derretir a aquellos que son fríos. Eres el amor en persona, Piscis, y por eso la gente se alegra de tenerte cerca.