Un corazón roto no es sinónimo de debilidad, es el resultado de amar de verdad. Cuando se trata de entregarse Piscis no lo hace a la primera, le cuesta mostrar su vulnerabilidad, un signo del zodiaco que esconde emociones y pensamientos, por miedo a que lo lastimen. Pero, cuando se enamora su mundo sufre una sacudida, no entienden de amores de un rato. Así que cuando se marchan su alma queda un tiempo en pena. Por eso, Piscis, si un día regresa recuerda cómo te dejó el corazón en mil pedazos. 

Alguien que es capaz de romperte el corazón, es porque te tocó más allá de la piel, porque supo exactamente cómo llegar a eso que no le cuentas a nadie. Porque se enamoró de tus silencios y permitiste que los abrazará. No está mal, eres el signo del zodiaco más dulce y romántico, el que deja huellas para siempre, el que no cesa, el que aún después de una mala decisión sigue sonriendo. 

Piscis, si un día regresa recuerda cómo te dejó el corazón en mil pedazos.

El problema es que tu nobleza te traiciona, porque no puedes evitarlo, tienes encanto en la mirada y una forma de adornar cada palabra, cuando te enamoras eres de los que crea belleza al escribir. Piscis se enamora de las pequeñas cosas, de lo genuino, de lo que va más allá de lo material. Tu sensibilidad es capaz de subir y bajar a cualquiera en un segundo. 

Ya no le des otra oportunidad, porque te hizo pedazos, porque no le importó las veces que te quedaste llorando mientras la almohada te arrullaba. Porque tuviste que lidiar con un vacío que te robaba la calma, porque te sentiste triste, enojado, desesperado y con ganas de desaparecer, porque te sentiste culpable cuando no hiciste nada malo. 

Si un día regresa recuerda cómo te dejó, no se vale que te rompan así y luego quieran volver como si nada. Piscis, mírate, sacas lo mejor de ti e inspiras a que las personas a tu alrededor también lo hagan. Sé que a veces te sientes cansado, que la vida pesa, que tus sueños te gritan de forma inesperada, pero toma esta pausa como un regalo. 

A veces, en medio de un corazón partido hay un montón de luz, la esperanza que necesitabas para volver a creer en ti. Porque sí, puedes lograrlo, siempre puedes. Piscis es sanador, tú puedes reparar, así te levantaste, así respiraste profundo y seguiste adelante. No permitas que nadie venga y haga lo que se le antoje con tu salud emocional y mental. 

Piscis, tienes el don de cavar hasta el fondo, de llegar a la raíz de tu dolor. Una vez que estés  ahí, aprovecha y dale amor, dale la calma que se merece, promete que no volverás a dejar que nadie te humille, que nadie te grite, que nadie te haga sentir que eres poca cosa. No estás para compartir tus días con alguien que no sabe lo que quiere en la vida.

Piscis, recuerda cómo te dejó el corazón en mil pedazos. Recuerda que estás aquí para amar y que te amen de una forma bien bonita. No estás para que te escondan, ni te quieran a ratos. Estás para vivir días de aventura, de pláticas profundas, de emociones, de besos, caricias y un montón de abrazos, de esos que curan el alma, así como tú. Por favor no olvides.