Acuario, Acuario, Acuario… ¿De verdad existe gente que se muera por tenerte cerca? Es raro ¿verdad? El signo más solitario y más raro del zodiaco, ¿puede tener admiradores y competir con los demás? Buenos pues, acá va la respuesta Acuario: ROMPES CON TODAS LAS ESTADÍSTICAS POSIBLES, como siempre, y para sorpresa de muchos, te conviertes en uno de los signos más deseados contra todo pronóstico. Así es Acuario, tu vas por la vida pensando que tu carácter espanta a todo dios (y deseando que sea así, para que no tengas que aguantar a mucha gente y te dejen en paz, como te gusta estar) pero en el fondo, tu peculiaridad es tu gran SECRETO.

Acuario, la gente te busca porque ven en ti lo que no ven en nadie más. Ven en ti lo que quieren ser y no pueden llegar a ser por miedo y prejuicios…

Si te buscan, es porque quieren parte de tu espíritu libre y creativo. Deja de pensar en eso de que “el bicho raro no tiene a nadie que le quiera” porque todas tus peculiaridades, son a la vez, los ingredientes secretos que te llevarán hacia el éxito absoluto. Así es Acuario, hay gente que destacará toda la vida por ser popular al extremo. Existirán otros pocos que lo harán por ser auténticos idiotas, es normal, tiene que existir de todo en esta vida. Luego estás tu, que no encajas en ningún grupo, porque tienes el TUYO PROPIO y eso, eso es lo que hace que seas especial y diferente por y para siempre… Nos encantas Acuario.

Te buscan porque tienes el don de cambiar a las personas. A mejor, a mucho mejor, eso desde luego… Te idolatran y te siguen porque aman el tipo de conexión que tienen con tu corazón y con tu mente. Siempre miras más allá, no juzgas, no te centras en un solo punto y no, no te dejas llevar por lo que puedan opinar los demás… Te aman con locura y quieren compartir tiempo contigo porque saben que contigo todo CAMBIA. Las complicaciones se convierten en retos. Las penas en risas tontas y después, en esperanza… Los regaños, en reconciliaciones muy buenas y en confesiones de infarto… Si te buscan, es porque te aman Acuario.