Géminis, vamos a contarte un secreto: eres realmente irresistible. Tu personalidad enamora y la gente que está muy cerquita tuya, lo sabe perfectamente. Enamoras por tu naturalidad y porque llevas magia en tus palabras. La gente te busca y te quiere muy cerquita suya porque aman la sensación que tienen cuando te escuchan hablar… Hipnotizas con tus historias y lo sabes Géminis.

La gente ama pasar tiempo contigo porque eres alegría y pasión cuando el ambiente es frío y sombrío… Porque eres muy capaz de hacer reír y de reírte de las situaciones más feas y tristes. En cierto modo, eres el antídoto perfecto para poder combatir a la tristeza de una vez por todas. Es obvio que tienes un carácter muy difícil y que, contigo, no es todo coser y cantar, pero si la gente se pelea por estar contigo, es por ALGO Géminis y lo sabes… Si lo hacen, es porque saben que tienes uno de los mejores (por no decir EL MEJOR) corazón de todo el zodiaco. No hay maldad en él, no hay nada tóxico, no hay oscuridad…

La gente ve tu simpatía, tus ganas de subirle el animo a cualquiera, tu boca rápida y loca que la caga demasiado pero que, por suerte, arranca muchas sonrisas muy sonoras y bonitas…

Te quieren en sus vidas porque eres como su “elixir” y porque conocen uno de tus puntos más fuertes: la creatividad. Así es, a tu lado, una idea loca y descabellada, puede ser la idea con mayor productividad de la historia y lo sabes. Una mente inteligente, creativa, algo loca y con tanta fantasía como la tuya, es diga de un Óscar como mínimo. No eres nada común, no buscas ni quieres serlo y la gente que te conoce, lo ama a muerte y con mucha locura.

Eres la cafeína perfecta para esos días donde las fuerzas deciden echarse una buena siesta. Eres la alegría idónea para esos días tristes de sentimientos fríos. Eres ese pequeño rayo de sol tímido que se mete por donde puede, pero siempre por alguna rendija, hasta en los sitios más sombríos… Todo para poder hacer llegar luz siempre a cualquier parte… Eres un verdadero encanto de persona Géminis y no hay más que hablar.