PRINCIPALES DIFERENCIAS ENTRE LOS SIGNOS DE FUEGO

Los tres signos de fuego comparten muchas características entre sí, por eso, muy a menudo, también se atraen. Son divertidos, les encanta hablar y contar sus batallitas, aman ser los primeros en casi cualquier cosa que hacen, tienen un carisma difícil de igualar y son sinceros, a veces demasiado. Claro que conocerás a más de uno con estos rasgos, pero hay una serie de puntos que les diferencian.

ARIES

Le encanta la batalla, es peleón casi desde que su madre lo trajo al mundo, la competición, consciente o inconscientemente va muy muy unida a casi toda su vida y hace todo lo que puede para llegar el primero y derrotar al resto, es parte de su acusada naturaleza. No se rinde nunca, a pesar de darse golpes con la pared una y otra vez, siempre pensará que tarde o temprano podrá tirarla abajo, y al final, para sorpresa de muchos la tira, pero ojo, no será constante, sólo se acercará de vez en cuando a pegarle otro cabezazo con su cornamenta. Es revolucionario, es esa persona que dice que SI cuando todo el mundo dice NO, y esto le hace enfrentarse a los demás a menudo por tonterías. Ese rollo del “espíritu deportivo” con Aries lo siento, pero no va mucho. Es como una bola de fuego al rojo vivo, impulsivo, listo siempre para funcionar. Son valientes, impetuosos y sinceros a muerte.

LEO

Quizás no es tan revolucionario como Aries, pero a su manera, se hace notar, y a veces, mucho. Dentro de lo que cabe es el “más sensato y estable” (muchos Leo probablemente se estén riendo a carcajada suelta), pero sí, a pesar de todo, es el más cabal. Leo tiene la capacidad de mostrar siempre su mejor imagen, aunque el mundo se esté rompiendo, es optimista pero a veces la impulsividad y los nervios le juegan alguna que otra mala pasada. Protege mejor que nadie a las personas que están a su alrededor pero su pasión desbordada a menudo le hace decir palabras o hacer cosas que no debería, sobretodo para no herir al resto… No tiene demasiados filtros y menos aún cuando se enfada. El león es transparente al máximo. Es el fuego fijo, brillará por sí solo en cada sitio al que vaya, sabe que tiene el don de hacerlo, el don de iluminar hasta el escenario más oscuro, y atraerá la atención del resto hasta cuando no quiera atraerlo. Es el más egocéntrico de los tres y quizás también el más confiado. Si adoras a Leo, Leo te devolverá el detalle con halagos y elogios. Vive por y para amar.

SAGITARIO

De los tres signos es el más intelectual, digamos que es el que tiene más tablas para saber actuar en cada momento aunque no siempre sepa como agarrar el control y no dejarlo escapar. Sagitario es el que más valora su independencia, su libertad, su espacio. A pesar de que, como buen signo de fuego es impulsivo y te dirá lo que tenga que decirte sin pelos en la lengua, también estará encantado de escuchar tu opinión si en realidad tienes algo importante que decir. Sabe contentar a todo el mundo cuando se pone, tiene el don de la palabra demasiado desarrollado. Sagitario también es el más aventurero de todos, es a menudo un tanto inconsciente y se excede en ocasiones, mucho, pero al final es feliz así. Tiene un optimismo en el fondo de su alma que lo acaba liberando de cualquier tipo de dolor: “Lo bueno tardará en llegar, pero llegará…”