Somos como somos, no hay más, y debemos querernos con nuestras virtudes y con nuestros defectos. Potenciando las primeras y minimizando los segundos. Entre ambos, está esa parte de nosotros que a veces nos gusta más, o que nos identifica, pero que nos cuesta reconocer porque nos da un poco de vergüenza o reparo. Según cada signo, ¿qué es eso que te importa mucho pero que no quieres reconocer?

Aries

Se valiente para decirlo, Aries: tu trabajo te importa más de lo que lo quieres reconocer. Por más sobrado que te muestres, diciendo que tú tienes todo bajo control, que la vida no es solo trabajo, que a ti no hay nada que te someta, cuando te falta trabajo te pega un bajón importante. Lo primero porque te desespera no tener ocupación, te desespera no tener en lo que centrarte, obligarte… te gusta además ser productivo y tener mente y cuerpo puestos en algún objetivo y un tiempo de entrega. El trabajo te sirve además para tener dinero y vivir, que es lo que a ti te motiva, vivir, salir, amar, moverte y disfrutar de la vida en libertad. Sin trabajo no hay dinero, sin dinero no hay libertad. Así lo ves, y por eso no fallas nunca a la hora de trabajar y de ser muy responsable, porque lo quieres pero también lo necesitas. Reconócelo, SÍ LO NECESITAS.

Tauro

Se valiente, Tauro: a ti tu reputación te preocupa más de lo que lo quieres reconocer. Te importa mucho pero que no lo quieres reconocer. Es cierto que te gusta cómo eres, tu forma de ser, de amar y de relacionarte, tu forma de trabajar, de gastar el dinero y tu tipo de ocio y con lo que te relajas. Pero hay una parte escondida de ti en la que no eres tan seguro como das a entender. Y de esa inseguridad te nace la necesidad de ser aceptado más por la gente. Sí, es cierto, te importa lo que la gente piense más de lo muchos creen, quieres encajar en los grupos, y cuando lo consigues, notas que tu seguridad aumenta. Así que reconoces que cuando no sucede, te hace sentir más inseguro. Y eso ni te gusta y además te preocupa. Y día a día, sin que se note mucho, haces lo posible por sentirte querido, valorado, y das cariño porque te sale, pero también para recibirlo tú.

Géminis

Reconócelo, Géminis, eres más dependiente de los demás de lo que cuentas. Te importa lo que piensen de ti aunque muchas veces digas que no, y sobre todo, te importa que te vean demasiado pasota y superficial. Te cuesta reconocer esa realidad y la escondes todo lo que puedes porque prefieres tu imagen de triunfador y de alguien a quien todos buscan porque es muy líder. Te gustaría ser más profundo, alguien más maduro, más empático con los demás, pero a veces te relacionas solo para sentirte popular. Te mueves en ese círculo que has creado en el que todo el mundo tiene algo de ti, y tú consigues algo de todo el mundo. Pero si eso no te hace feliz del todo será por algo. Quizás porque deberías buscar sentirte bien desde dentro de ti, sentirte bien estando solo, no necesitando nada los demás. Y sabes que puedes, pero te vas a lo fácil y continuamente te dejas llevar por tu vida social, en vez de apostar por cultivar tu faceta más íntima y espiritual.

Cáncer

Reconócelo, Cáncer, a ti tu pareja te importan más que tu familia de padres y hermanos, y todo el resto. Es verdad que si consideras a tu pareja como un miembro de tu familia, no tendrías que hacer esta distinción. Pero sabes que no es así, que hay cierta línea que separa a unos de otros. Son amores distintos, y los quieres a todos, pero en el caso de tu pareja, tu pareja es lo más… y lo sabes por las veces que no has estado para tu familia como debieras porque tu amor o tus desamores te tenían completamente absorbido. Cuando amas, gran parte de tu persona, tu corazón, tu tiempo y tus fuerzas son para tu pareja, porque ese amor te llena por completo.. A pesar de todo, nunca descuidas a los tuyos, a ninguno. Y sabes estar para unos y otros sin que casi se note cuál es tu preferencia. Pero tú sabes cuál es y a quien eliges, y ya está. Que quede entre tú y tú. Nadie tiene por qué enterarse.

Leo

Leo, ser el centro de atención, te gusta mucho mucho. Más de lo que te gusta reconocer. Te encanta llamar la atención con tu presencia, lo que dices, haces o tienes… Cuando te compras algo, te mueres por enseñarlo, cuando conoces a alguien, te mueres por pasearte a su lado, cuando consigues un buen trabajo te mueres por anunciarlo en todas tus redes sociales. Que por cierto, te encantan, porque así a lo tonto, puedes enseñar tu vida a todo el mundo sin que parezcas un presuntuoso, como lo hace todo el mundo… Y sabes que no lo reconoces abiertamente porque a esa manera de comportarse se le llama vanidad y ego, que en su versión más positiva es la autoestima. Pero tú lo escondes porque lo tuyo es vanidad, que mal llevada te da soberbia. Menos mal que sueles presumir sobre todo de tu pareja y de tu familia, y eso dice algo muy bueno de ti.

Virgo

Reconócelo, Virgo, secretamente, tienes mejor concepto de ti de lo que tratas de mostrar. Es verdad que eres alguien que se busca la vida, que no eres perezoso, que intentas ayudar siempre a los demás y que tienes un punto importante de generosidad. Pero no eres tan humilde como dices, mejor dicho, sabes que te crees superior en muchas cosas, como por encima de todo y de todos, lo que pasa que lo haces con tanta sutilidad e inteligencia que no se nota. El mejor ejemplo de que te crees por encima es lo crítico que eres que los demás, cuando contigo lo eres mucho menos. Contigo eres un poquito más transigente, en muchas cosas. Quizás en algunas te exijas mucho, como con el trabajo, pero porque eres cumplidor. Pues eso, que te quieres “demasiado”. Aunque la verdad es que bien llevado, eso no es algo tan malo.

Libra

Reconócelo, Libra, por más contento que puedas pareces contigo mismo, tienes mucha envidia de cómo son los demás. Y la verdad es que eres de esas personas que no tienen problemas para halagar a sus amigos o compañeros de trabajo. Pero eso es una cosa, y otra, envidiarles. A ti te gustaría ser de otra manera, más lanzado, con más poder de decisión, con más seguridad, con más carácter para cantarle las verdades a más de uno. Pero no puedes, no puedes y no puedes. Y te repliegas en tu mundo de color de rosa, te rodeas de mucha gente, muchas cosas y muchos planes y te olvidas de lo que te falta, de tus carencias, de lo que te ayudaría a ser más contundente en tu forma de ser. Y una vez más, piensas, “si no puedo luchar contra algo, tampoco me voy a dejar la piel peleando al aire”. Pues si lo llevas bien, la envidia sana no es tan mala.

Escorpio

Escorpio, eso que te importa mucho pero no quieres reconócelo es el dinero. No llegas a ser rácano, pero tampoco eres el colmo de la generosidad. O sí, claro que puedes ser generoso pero porque también eres alguien muy justo y saber pagar por lo que vale cada cosa. Pero eso es una cosa y otra es malgastar el dinero u ofrecérselo a los demás sin importante nada. Este tema seguramente no lo hables con casi nadie. Será uno más de tus temas tabú, de los que no hablas porque lo consideras algo muy personal. Otro tema más que, junto a tus pensamientos, miedos y necesidades más profundos, lo consideras solo tuyo, y que no te da la gana de compartir. Y te lo tendrán que respetar, eso seguro. En tu defensa, se podría decir que el dinero te gusta, lo primero porque te lo trabajas duramente para ganarlo, pero también hay algo más que forma parte de tus intimidades y carencias: el dinero te da seguridad y cierto poder de controlar, y eso para ti es algo muy importante.

Sagitario

Sagitario, no lo reconozcas si no quieres, pero los tuyos te preocupan más de lo que te gusta reconocer. Vas por la vida con la bandera de la libertad bien enarbolada, proclamando tu yo, tus ganas de moverte sin cadenas, tu amor por la aventura y tu afán por estar por encima de muchas normas. Pero en el fondo, hay una parte de ti que se crece con el cariño de tu familia, el amor de tu pareja y la compañía de tus amigos. Y la verdad es que solo está en tu cabeza no reconocer que todo es compatible. Quizás los miedos a cuando los apegos te han hecho pupa, o te han restado capacidad de movimiento. Pero ese es tu problema, y está en ti, no tiene por qué ser real. Es un trabajo personal que debes hacer para liberarte de orgullos y amarguras de cuando las relaciones no te han salido bien. Bájate del pedestal para abrazar a quienes quieres, no estás por encima de ninguno de ellos, y a quien más perjudica es a ti mismo/a. Cambia esa manera en la que das cariño pero poniéndote muy paternal o cuidador, y desde una postura altiva.

Capricornio

Reconócelo, Capricornio, te gusta conocer a todo tipo de personas, pero solo te interesan las que tienen algo que te puede servir. Es como si no miraras dentro de ellas, sino que solo te quedaras con su profesión, su cuenta corriente, o cómo te puede beneficiar ser amigo suyo, o su pareja. En el fondo, justificas tu manera de pensar y actuar tan selectiva porque elegir a quienes quieres en tu vida es coherente con el tipo de vida que quieres y por lo que apuestas. Pero claro, resulta materialista, frívolo, poco empático y de persona interesada. Y si lo escondes, tú que tan claro y directo hablas, es por algo. No te gusta reconocerlo, y sabes que no podrás cambiarlo. Así que lo escondes y actúas como crees que debes. Punto.

Acuario

Acuario, reconoce que tu preocupación porque vivamos en un mundo mejor a veces es tan apremiante que te lleva a vivir en permanente estado de alerta y ansiedad. Dice mucho de ti que quieras hacer todo lo posible por mejorar tu entorno, la vida de los tuyos, tu ciudad y el mundo entero. Esa visión tuya universal y global es por la que gracias a personas como tú las cosas mejoran. Pero tendrás que reconocer que a veces te preocupas más de lo de fuera que por ti mismo, y puedes llevar una vida que sea un desastre. Que no sería nada malo si solo te afectara a ti, pero como seguramente haya más personas implicadas, ahí es donde cometes el error. Y bien que lo sabes, porque tonto no eres. Vas arreglando el mundo y dando órdenes y dogmatizando pero luego no admites ninguna crítica sobre lo que deberías mejorar en tu vida. Y cuando alguien te pregunta que qué es eso que te importa mucho pero que no quieres reconocer lo tienes claro: estar a tu bola y pasar de todo y de todos, pero mucho mucho. Que te dejen en paz.

Piscis

Reconócelo, Piscis, pero a veces no te entiendes ni tú. Quieres que los demás te comprendan, sufres con relaciones que llegan y se van, y que nunca entiendes por qué. Quizás es una personalidad complicada, que en su peor versión resulta confusa, lo que va en perjuicio tuyo. Quieres amores reales pero vives en las nubes, te llevas bien con todo el mundo pero porque te falta carácter para enfrentarte a veces, dices cada día algo diferente y pretendes sentar cátedra cuando hablas…Y claro, es duro cuando tú mismo ves que es difícil saber por dónde vas, y que la culpa no la tienen los demás, que es en lo que tú te escudas para escurrir el bulto. Lo que es una realidad es que tú sí sabes comprender a los demás, así que tampoco pides tanto cuando quieres que te comprendan a ti. Muy sencillo entonces, aclárate contigo, defínete y luego pide a los demás que te respeten. Y ponte firme con ello.

2021-02-22T11:30:14+02:00