A veces que tienes que ser valiente para enamorarte de tu peor versión. Y es que nadie es perfecto, hacemos ciertas cosas que pueden resultar muy odiosas. Inclusive es una lucha constante con nosotros mismos, ese lado oscuro que nos cuesta asimilar y cuando se hace presente nos lleva a cometer un error tras otro. ¿Qué es lo que más odian de ti según tu signo?

Aries 

Aries, si hay algo que no te asusta es recibir las miradas negativas de la gente. Estás acostumbrado a lidiar con aquellos que no soportan la manera tan genuina en la que brillas. Y es que tienes el valor de seguir adelante pase lo que pase. No existe nada que sea capaz de tumbarte y eso puede volverse una patada en el hígado para varios. Pero lo que más odian de ti es tu parte impulsiva, esa manera en la que te dejas llevar por tu intuición y simplemente te lanzas. Los de tu alrededor no pueden concebir que seas tan determinado de un segundo a otro. Así que lo mejor que pueden hacer es criticar, te llaman inmaduro, inconsciente e intenso. ¿Qué más da? Que digan lo que quieran, al final tienes claro que no estás aquí para cumplir expectativas ajenas y si tienes que seguir a tu corazón lo harás. 

Tauro 

Tauro tiene magia en todo, en lo que calla, en lo que habla, en lo que transmite. Es el signo que no teme decir lo que siente, el que trabaja duro por lo que quiere y que está dispuesto a aventurarse de vez en cuando. Su personalidad es un tanto complicada, son pocos los que logran comprender todo lo que hay en su mente y corazón. De ahí que es más fácil juzgarlos antes de ponerse en sus zapatos. Lo que la gente odia de Tauro sin conocerlo, es la manera en la que brilla, sienten que son muy acaparadores. En el momento que su obstinación se hace presente ya no hay marcha atrás, no van a descansar hasta que las cosas salgan tal y como las soñaron. ¿Qué hay de malo en eso? Si esforzarte por tus metas es sinónimo de codicioso, ¡adelante! Llámalo como quieras, porque Tauro no bajará la guardia. 

Géminis 

Géminis, sabes que eres las dos caras de la moneda, que tu personalidad cambia de un momento a otro y que tratas exactamente como te tratan. El problema es que las personas no están acostumbradas a tanta autenticidad, les parece demasiado tu transparencia y hasta pueden sentirse ofendidos. Tienes claro que no es tu problema que ellos se sientan inferiores ante tu presencia y no vas a cambiar por nadie. La gente odia que desde su perspectiva seas tan superficial, porque no toleran que no involucres las emociones a la primera. Es tu inteligencia la que no te permite dejarte llevar con un montón de palabras bonitas. Si por eso te odian, adelante, realmente no es algo que te quite el sueño, porque has aprendido que aquellos que realmente valen la pena tendrán paciencia hasta que confíes de verdad. 

Cáncer 

Cáncer, la gente te describe como un ser frágil, porque no están acostumbrados a gritar todo eso que los sacude desde el fondo del corazón. Eres así, prefieres decir lo que sientes antes de llenarte de rencores y dolor. Sin embargo, lo que más te lastima es que la gente te utilice, que se aprovechen de tu compasión, de la  manera que te cuesta decir que no, cuando se trata de ayudar o proteger. La gente suele odiarte y criticarte por tu sensibilidad, pero al mismo tiempo se aprovechan de ello. Sin embargo, has aprendido a lidiar con eso, a escuchar que te digan que eres débil y que lloras por todo. Tú sabes que no eres víctima, pero sólo aquellos que se atreven a descubrir sus más profundos miedos te lograrán entender. 

Leo 

Leo, la verdad es que no te preocupan las etiquetas, estás tan acostumbrado a que la gente no pueda lidiar con tu brillo, que todos sus sobrenombres y comentarios negativos ya se te resbalan. Es claro, te distinguen fácilmente del resto, porque no sigues a la manada, naciste para ser líder. Así que tu cabello, la forma en que caminas, tus amistades, todo, denota que eres especial y que no necesitas poner en riesgo tu originalidad. La gente te empieza a odiar antes de conocerte, porque les es más fácil crearse un personaje que sólo existe en su mente, que realmente conocerte a profundidad. Así que hablan de ti como un ser egocéntrico, el que siempre está demasiado ocupado es satisfacer sus propias necesidades antes de pensar en el otro. Es su inseguridad la que habla por ellos, la que dice que eres tirano y materialista, cuando en realidad tienes uno de los corazones más hermosos. Pero, bueno… que sigan hablando porque esa gente nunca conocerá tu verdadero yo. 

Virgo 

¿Virgo está siendo juzgado? No se hace la víctima, pero ya le da igual si alguien lo señala. Es un signo que lucha todos los días con el cúmulo de pensamientos en su mente, como para todavía tener que solucionar los miedos de los demás. Hablan desde el miedo, de eso que no se atreven y es más fácil criticar que enfrentarlo. Por ahí dicen que lo que te choca, te checa y vaya que Virgo lo ha comprobado. Son muchas las personas que al principio lo detestan y luego vienen a decirle que gracias a su forma de ser pudieron soltar eso que no los dejaba avanzar. La gente odia que Virgo sea tan disciplinado, que no se deje llevar fácilmente por sus impulsos. Odia que sigan una rutina y que no se atrevan a romper las reglas sólo por gusto. Tal parece que el hecho de ser estructurado es sinónimo de ser infeliz y buscan la manera de hacerte rabiar para después decir que eres un neurótico. 

Libra 

Libra, te esfuerzas todos los días en alcanzar la felicidad, pero sabes que es muy probable que en el camino te encuentres a gente infeliz que lo único que quiere es apagar tu buena vibra, porque no son capaces de aceptar que se vale estar en equilibrio, que buscar la paz interior no está mal. Sobre todo, que ponerse en el lugar del otro ayuda a convertirte en mejor persona. La gente odia que tengas el valor de sonreír a pesar de tener el alma rota, así que es más fácil decir que eres un hipócrita, que aceptar que aunque tengas cicatrices se vale seguir viviendo intensamente. No es que seas un inconstante, es que tienes  que analizar cada situación en tu vida antes de dar un paso, porque sabes que cualquier mínimo cambio te puede sacudir en un abrir y cerrar de ojos. La mayoría no puede con personalidades así. 

Escorpio 

Escorpio, a ti nadie te tiene que contar sobre el hecho de ser criticado, porque tu día a día está lleno de miradas llenas de prejuicios, frías y con ganas de castigarte todo el tiempo. Tal parece que ser un alma intensa, transparente y sin miedo a nada es un pecado. La gente odia que tengas la seducción en cada poro, que seas capaz de despertar la lujuria en quien te rodea. Eso no significa que vayas por ahí metiéndote con todo el que se te atraviesa en el camino. Porque antes que el físico y toda esa adrenalina recorriéndote el cuerpo, están tus emociones. Justamente esas que pocos se atreven a descubrir y es más fácil criticar como si el simple hecho de tu existencia hiciera daño. Por suerte, a la primera que identificas gente así le pones un alto, no estás para tolerarlos. 

Sagitario 

Por ahí dicen que eres desapegado, pero también te describen como impaciente y terco, así que da igual el montón de comentarios negativos que quieran hacer sobre tu persona. Sagitario, estás tan acostumbrado a lidiar con todo tipo de gente que desde hace tiempo te dejó de importar el qué dirán. Sin embargo, la gente sigue invirtiendo energía en hacerte enfadar, dice que odia la desesperación que demuestras por llamar la atención. Sólo porque no te enganchas, porque eres capaz de vivir el peor de los dolores y a la mañana siguiente levantarte como si no hubiera pasado nada. Así que vas y buscas una inspiración, un nuevo lugar por conocer, una manera de derrochar todo ese optimismo que te golpea el alma. Eres espiritual, si la gente te odia por ello es su problema, no vas a cambiar. 

Capricornio 

Capricornio, sabes que todos los días son sinónimo de luchar contra tu parte realista. A veces, te pierdes tanto en lo lógico, que no tienes tiempo de prestar atención a susceptibilidades. Estás tan enfocado en tus objetivos y por lo mismo trabajas muy duro. La realidad es que la mayoría de la gente que te rodea no tiene ni la menor idea de todas las batallas que has luchado para lograr lo que tienes. De ahí que es mucho más simple llamarte trepador, la gente dice odiarte porque cree que te aprovechas de las almas buenas que llegan a tu vida. Te describen como un ser insensible, frío y que desecha a las personas cual basura. Sin embargo, te da igual su opinión, porque aunque llegue alguien que se desvive por ti no es obligatorio que le correspondas. 

Acuario 

Acuario, reconoces que el costo de tu independencia no es fácil. Las personas no saben cómo manejar la manera en que levantas una enorme barrera, son pocos los que realmente logran conocer el fondo de tu corazón. Sin embargo, aquellos que no pueden tenerte te van a criticar, porque es una forma de justificar que no son lo suficientemente valiosos como para entrar en tu vida. Así que te van a odiar argumentando que eres una oveja disfrazada, que detrás de esa apariencia justa se esconde un ser extraño, capaz de abandonar a quien le ama. Sí, eres excéntrico, porque tu originalidad no conoce límites y porque no estás dispuesto a tolerar nada que te haga infeliz. Si hay personas que no pueden con tanta honestidad, mejor que se vayan. 

Piscis 

Es curioso, pareciera que un ser hipersensible es poco peligroso ante los ojos de los demás y la mayoría de las veces así es. Sin embargo, hay quienes no toleran que exista tanta compasión en el alma de Piscis. De ahí que lo mejor que pueden hacer es juzgarlo de una forma cruel. Lo odian por tener la gallardía de expresar lo que hay en lo más profundo de su ser, aunque eso sea sinónimo de que las lágrimas se hagan presentes. Lo odian porque es capaz de quitarse la comida de la boca con tal de ayudar a quien lo necesita. Lo odian porque en sus palabras se esconden un montón de sentimientos de los que pocos se atreven hablar. Está bien, que no se repriman, lo que no está bien es que intenten descargar su demonios en Piscis. Ahí es cuando van a conocer su lado más oscuro, el que no está dispuesto a tolerar que pisoteen su dignidad.