Hay gente que va a un festival por la música y luego está el resto de la humanidad, que también va por el outfit, las fotos, el ligue, la pulsera que no se quitará hasta noviembre y la maravillosa experiencia de pagar una cantidad ofensiva por un vaso con tres hielos. Y si lo piensas, los festivales tienen personalidad propia: los hay intensos, elegantes, caóticos, alternativos, gigantes, espirituales y otros donde a las cuatro de la mañana ya no sabes muy bien quién está actuando pero estás viviendo una experiencia transformadora. Así que sí, cada signo tiene un festival que le representa peligrosamente bien. Y no necesariamente por la música.
ARIES
Tomorrowland – Porque tú no has venido a escuchar música, has venido a DARLO TODO
Aries no podría ser un festival tranquilo donde te sientas educadamente sobre una manta. Tú eres Tomorrowland: fuegos artificiales, miles de personas, DJs, luces y una energía completamente innecesaria a las tres de la tarde. Entrarías diciendo que vas a tomártelo con calma y aproximadamente cuarenta minutos después estarías delante del escenario principal comportándote como si mañana hubieran prohibido bailar. Y obviamente querrás llegar hasta el final. Aunque tus piernas hayan presentado formalmente su dimisión.
TAURO
Coachella – Porque si vamos a sufrir calor, por lo menos que el outfit sea espectacular
Tauro sería Coachella porque aquí no hemos venido únicamente a escuchar música, hemos venido a vivir bien mientras la escuchamos. Tú quieres buenos artistas, comida decente, algo bonito alrededor y, ya que estamos, salir espectacular en las fotos. Además, Tauro sería perfectamente esa persona que critica durante meses lo caro que es todo y después aparece con alojamiento bueno porque “yo en una tienda de campaña no duermo”. Coherencia ante todo.
GÉMINIS
Glastonbury – Porque necesitas 700 cosas ocurriendo a la vez
Tú eres Glastonbury Festival. Un escenario por aquí, otro por allá, música completamente diferente, gente extraña, conversaciones con desconocidos y la sensación permanente de que mientras estás viendo algo increíble te estás perdiendo otras cuatro cosas increíbles. Tu grupo te perdería el primer día. A las seis horas reaparecerías con tres amigos nuevos, una historia absolutamente surrealista y diciendo: “tenéis que venir conmigo, he encontrado un sitio increíble”. Nadie sabe dónde has estado. Probablemente tú tampoco.
CÁNCER
Glastonbury también te pega… pero tú serías Woodstock
Sí, ya sé que el Woodstock original pertenece a otra época, pero energéticamente eres tú completamente: música, emociones, comunidad, gente abrazándose y probablemente alguien llorando porque una canción le ha recordado a una persona de 2018. Tú eres capaz de ir a un festival y volver diciendo que ha sido “una experiencia que me ha cambiado”. Cáncer, cariño, viste tres conciertos y dormiste fatal dos noches, pero adelante. Y guardarás la pulsera. Por supuesto que guardarás la pulsera.
LEO
Coachella – Pero tú no vas a Coachella, Coachella tiene la suerte de recibirte
Leo también merece Coachella, pero por razones completamente distintas a Tauro. Tú necesitas escenario, celebrities, looks imposibles y algún lugar donde exista una posibilidad razonable de ser fotografiado aunque nadie te haya invitado oficialmente a ninguna alfombra roja. Prepararías el outfit durante más tiempo que el propio viaje y el primer día alguien preguntaría: “¿no tienes calor con eso?”. Leo no responde preguntas absurdas. Además, si casualmente consigues entrar en una zona VIP, el grupo no vuelve a verte.
VIRGO
Primavera Sound – Porque tú ya has estudiado el cartel antes de que los demás sepan quién toca
Tú eres Primavera Sound. Cartel enorme, artistas que conocías antes de que fueran conocidos y planificación militar para conseguir ver exactamente todo lo que merece la pena. Llevas horarios guardados, batería externa, crema solar, agua y probablemente ibuprofeno. Mientras Sagitario está preguntando “¿quién toca ahora?”, tú sabes quién toca ahora, quién toca después y cuánto tardáis andando hasta el siguiente escenario. Y cuando alguien proponga perderos un concierto porque quiere quedarse bebiendo: “Pues yo me voy.” Y te vas.
LIBRA
Lollapalooza – Porque quieres un poquito de absolutamente todo
Libra sería Lollapalooza porque elegir un único estilo musical te parece completamente innecesario. Pop, rock, electrónica, indie, hip-hop… ¿por qué renunciar? Tu problema empezará cuando dos artistas que quieres ver coincidan. Ahí tendremos a Libra mirando los horarios como si estuviera decidiendo quién recibe un trasplante. “Podemos ver veinte minutos de este, después corremos al otro…” No vais a correr. Lo sabes tú, lo sabemos nosotros y lo descubrirás igualmente.
ESCORPIO
Burning Man – Porque un festival normal te parece demasiado normal
Escorpio sería Burning Man porque tú necesitas que haya algo más. Música está bien, pero ¿podemos añadir desierto, arte gigantesco, fuego, gente viviendo experiencias rarísimas y una ligera sensación de que has entrado en otra dimensión? Perfecto. Volverías diciendo que no puedes explicar lo que ocurrió porque “hay que vivirlo”. Nadie te había preguntado tanto, Escorpio. Eso sí, desaparecerías durante doce horas y cuando tus amigos preguntasen dónde estabas responderías simplemente: “por ahí”. No necesitamos más información.
SAGITARIO
Sziget – Porque para ti un festival debería incluir también unas vacaciones
Sagitario sería Sziget Festival porque ya que vas a escuchar música, ¿por qué no aprovechar y acabar en Budapest con gente de cincuenta países diferentes? Tú necesitas festival, viaje, aventura, extranjeros, planes improvisados y la posibilidad real de no saber cómo terminará la noche. Irías con cuatro amigos y al segundo día estarías cenando con un australiano, dos italianos y una chica de Croacia que conociste hace cuarenta minutos. Y cuando alguien del grupo diga “mañana deberíamos descansar”, tú responderás: “Ya descansaremos cuando volvamos.” Error histórico.
CAPRICORNIO
Montreux Jazz Festival – Porque tú no vas a estar doce horas haciendo cola para comprar una cerveza caliente
Capricornio sería Montreux Jazz Festival. Historia, nivel, artistas enormes, Lago Lemán de fondo y una experiencia bastante más civilizada que revolcarse durante tres días por un descampado. Tú quieres música, sí, pero también quieres sentarte en algún momento. Has trabajado muchísimo para llegar hasta aquí y no tienes ninguna necesidad de dormir sobre una esterilla de cuatro centímetros para demostrar que sabes divertirte. Y probablemente seas quien haya reservado el hotel ocho meses antes a mitad de precio mientras el resto del grupo descubre una semana antes que no queda absolutamente nada.
ACUARIO
Burning Man – Evidentemente
También te corresponde Burning Man porque si alguien iba a pensar que pasar días en mitad del desierto rodeado de instalaciones futuristas, comunidades experimentales y gente vestida como si acabara de aterrizar de otro planeta era una idea maravillosa, eras tú. Además, cuanto más te diga alguien “eso es rarísimo”, más ganas te entrarán de ir. Tú no quieres volver diciendo que viste un concierto espectacular. Quieres volver diciendo que conociste a alguien que vive seis meses al año en Mongolia construyendo esculturas con residuos electrónicos. Y seguir hablando con esa persona cinco años después.
PISCIS
Tomorrowland – Porque tú no vas a un festival, tú atraviesas un portal emocional
Piscis sería Tomorrowland, pero no por las mismas razones que Aries. Aries está saltando. Tú estás mirando los fuegos artificiales con los ojos húmedos pensando que todos somos energía y que la música realmente puede unir a la humanidad. Has conocido a una persona hace dos horas y ya sientes que vuestra amistad viene de otra vida. Una canción te ha hecho pensar en tu ex. Otra te ha curado. La siguiente te ha hecho enamorarte de alguien que estaba bailando tres metros más allá. Volverás agotado, sin voz y diciendo: “No sé explicarlo, tienes que vivirlo.” Piscis, has ido a Tomorrowland. Pero sí. Te entendemos.