Géminis es para las almas valientes, para los que no le tienen miedo a la magia, a un polvo por la madrugada. Es para los que tocan hasta el fondo, los que se lanzan a la aventura una y otra vez. Es el amor que tiene sabor a tu trago preferido, al que no te puedes resistir y cuando menos piensas ya te tiene de cabeza. Conecta con tu mente mucho antes de dirigir una palabra y ahí es cuando te derrites por estar a su lado. Pero no, no todos nacieron para tomarlo de la mano y caminar juntos hasta que las arrugas aparezcan. Quizás ese Géminis sólo te enseñó a darle vuelta a la página, a seguir creyendo en el amor, pero en otro lado. Quizás fue sólo una obsesión o un antojo bajo las sábanas, cada signo del zodiaco tiene su historia. Pero, ¿qué pasa cuando los signos se enamoran de un Géminis

Aries 

¿Qué pasa cuando un signo de fuego queda hipnotizado ante el encanto de un signo de aire? Bueno, puede ser un dúo complicado, pero lindo. Y es que aunque parecen completamente opuestos tienen unas ganas de vivir el instante que simplemente se dejan llevar. Aries goza de tomar el riesgo y cae ante la energía de Géminis fácilmente. Aunque Géminis es más tolerante, comparado con los impulsos de Aries, en especial cuando la ira se hace presente. Digamos que se complementan gracias a que los dos son de mente abierta y no temen salir de su zona de confort. Lo cierto, es que su relación debe tratarse con pinzas, porque cualquier paso en falso puede hacer que sus personalidades terminen en guerra. Hay momentos en los que Aries siente que Géminis es demasiado soñador y se desespera, quiere que ponga los pies en la Tierra y sea más organizado. 

Tauro 

Mucho cuidado con el vínculo amoroso que puedan crear un Tauro y un Géminis. Para empezar, Tauro es demasiado necio, se esmera en que Géminis necesita ser salvado y ahí es cuando puede firmar su perdición. Tauro disfruta tanto de ayudar al otro, que es muy probable que caigan en la codependencia. Por su parte, Géminis puede sentirse muy abrumado, porque lo suyo es cambiar de opinión de un momento a otro y se siente limitado con tantas reglas. Cuando Tauro está seguro de que es amor, no se rinde, pero pueden herirse, porque Géminis no sabe cómo decir que necesita su espacio y se termina alejando de la forma más cruel. Tauro es muy directo, odia darle tantas vueltas al mismo asunto y aunque respeta a Géminis, su paciencia termina por acabarse hasta llegar al final. 

Géminis 

Un Géminis perdido en las cualidades de otro Géminis. Sinceramente no es algo fuera del otro mundo, porque es su espejo, es la manera en que alguien logra entenderlo de verdad. Aunque como toda relación, tiene su lado malo, dos personalidades tan parecidas que son sinónimo de jugar con fuego, una combinación que puede ser explosiva cuando su parte oscura se hace presente. Mientras los dos tengan madurez emocional, no tendrán mayor problema, porque aunque no son capaces de expresar todo el tiempo lo que sienten, son muy leales cuando están enamorados y se preocupan en pintar sonrisas en la vida de su pareja. Lo malo es cuando la desconfianza los acompaña. Si un Géminis duda levemente, terminará marchándose de la noche a la mañana, sin dejar rastro alguno. 

Cáncer 

Un Géminis no se detiene por nada ni nadie, es así, libre, siempre se va, regresa y se vuelve a ir. Es claro que un Cáncer no siempre está preparado para lidiar con un alma tan libre, lo que puede convertirse en una relación muy tóxica, en la que los reclamos son parte de todos los días. Cáncer a veces se guarda lo que siente y otras veces explota hasta terminar hiriendo a Géminis. Tienes que saber que el hecho de que sea tan independiente no tiene nada que ver contigo, no es que tú no seas suficiente, es sólo que eso de echar raíces simplemente no está en su personalidad. Cáncer puede tomarlo demasiado personal y está bien, si no estás listo para alguien así es mejor que te marches. Puedes poner los límites que te vengan en gana o simplemente terminar la relación, porque quedarte sólo te romperá más. 

Leo 

Lo que más hay entre un Leo y Géminis, es ego. Lo cual ya es suficiente para tener cuidado de salir con el corazón hecho pedazos. Su relación es poderosa, pero temible. Es claro que lo primero que los une es la parte pasional, los dos son muy intensos y sus besos no se comparan con ninguna otra pareja. Géminis se pierde en la forma que Leo se lanza a todo, le encanta la manera en que brilla y lo mucho que se esfuerza por conseguir cada uno de sus objetivos. Géminis admira a Leo y eso es un punto bueno para iniciar algo sano. Pero… son muy diferentes, al final Géminis es mucho más libre, no se compromete tanto y mucho menos planea al nivel de un Leo. Necesitan refugiarse en la paciencia, para que lo suyo funcione o terminarán en una discusión tras otra, por el deseo de querer cambiar al otro y no aceptar. 

Virgo 

Lento pero seguro, así se puede dar el vínculo entre un Virgo y un Géminis. Cuando estos dos se entregan desde el amor, lo hacen de una forma tan genuina, que son capaces de desafiar sus diferencias. Géminis es el que se desvive por el cambio, detesta la rutina, prácticamente todo lo opuesto a Virgo. Sin embargo, Géminis se da cuenta de las buenas intenciones de Virgo, respeta su forma de ver la vida y aunque no piensa cambiar por completo, sí adopta nuevos hábitos para demostrar su afecto. Para Virgo eso es muy importante, quizás no sea el más cariñoso del mundo, porque está acostumbrado a poner un caparazón tras otro, pero una vez que le demuestran importancia no hay marcha atrás,  pagará con lealtad. Virgo es tímido y Géminis le da la confianza para que se deje llevar en todo. 

Libra 

Dos signos de aire, dos aves deseosas por emprender el vuelo. La pareja del zodiaco que puede amarse hasta el último suspiro, encuentran el apoyo que necesitan en el otro. Entre ellos no existen los prejuicios, quieren verse volar, disfrutar y divertirse. Libra y Géminis, comparten valentía, terquedad, no se rinden fácilmente. Libra le pone un toque de miel a la relación gracias al abrigo que le da Venus. Esto ayuda a contrarrestar las inseguridades de Géminis, quien muchas veces se siente confundido y no sabe cómo lidiar con la idea del compromiso. Eso sí, los dos tienen un lado muy coqueto, aman tener amigos, son sociales hasta los huesos y por lo mismo tienen que ser muy comprensivos, porque una vez que cruzan la línea de los celos es posible que terminen guardando rencores innecesarios. Lo malo es que a los dos les cuesta hablar de sus emociones. 

Escorpio 

Géminis queda intrigado ante el encanto de Escorpio, su misterio lo invita a buscar siempre más y ahí es cuando puede caer en las redes del enamoramiento. Sin embargo, Escorpio tiene su lado demandante, si va a estar en una relación quiere que sea sana en todos los sentidos, eso de rogar por amor ya es cosa del pasado y cuando todo se empieza a poner caótico prefiere dar por terminada la relación. Digamos que llega un punto en el que Géminis es demasiado desafiante, quiere cosas diferentes siempre, muy cambiante y además está acostumbrado a tener la última palabra. Lo que se vuelve un peligro para Escorpio, que odia el control. Si quieren estar juntos van a tener que esforzarse el triple, porque lo suyo es tenso y además de las aventuras, no tienen mucho en común. Lo malo es que pueden quedarse juntos más por costumbre que por amor. 

Sagitario 

Realmente el amor entre Sagitario y Géminis, no es tan loco como parece. Bueno, es de esas locuras que te envuelven y te inspiran al mismo tiempo. Algo así como mezclar hielo y fuego. Los dos son muy intensos, les gusta abrazar la pasión desde sus raíces y romper con cualquier paradigma establecido. Lo malo es que no tienen una relación cercana con el compromiso, al contrario, entre menos ataduras para ellos mejor. Quieren tener la libertad de gozar cada una de sus aventuras con alguien, pero también decir quiero estar solo de vez en cuando. Y eso no tiene nada que ver con infidelidad, ellos son leales, pero si se sienten enjaulados se empiezan a marchitar y ahí no hay nada que los detenga, llegan al final de una forma dolorosa, pero en el fondo saben que es lo mejor. Porque cuando uno de los dos empieza a exigir, se apaga la llama. 

Capricornio 

¿Qué pasa cuando dos mentes fuera de la norma se unen? La inteligencia es quien rige su andar. Géminis y Capricornio se esfuerzan por su lado, pero al final terminan uniendo ideas que admiran mutuamente. Capricornio es el que ama tener la razón y argumenta de una forma lógica, no sólo por berrinche. Géminis no busca impresionar, es su conversación la que envuelve a Capricornio. Los dos caen en la tentación de ser algo más que amigos. Sobre todo, tú Capricornio, que te desvives por la forma tan desinhibida en la que Géminis va por la vida. Es claro que Géminis le agrega chispa a Capricornio, pero puede llegar a estresar su falta de constancia en todo lo que hace. Capricornio, tú estás acostumbrado a esforzarte, a llorar si es necesario, pero no bajas la guardia. No entiendes la forma en que Géminis suelta todo y a la mañana siguiente anda por ahí como si nada. Esas diferencias pueden ir apagando el amor. 

Acuario 

Una mezcla de esas que te envuelven, de las que te ayudan a tocar lo artístico y curioso de la vida. Eso es lo que sucede cuando Acuario termina derretido ante la mirada de un Géminis. Un vínculo en donde las emociones son un torbellino, pero saben cómo lidiar con ello, pues son muy independientes y al final se entregan a amar. Tienen un lado intelectual, introvertido y distraído, eso es lo que los enamora. De alguna manera uno se encuentra en el otro, dos signos de aire que pueden perderse en un montón de sueños. Cuando uno siente la necesidad de alejarse, el otro lo entiende. Su amor es tan genuino, que no exige, que no se basa en el tiempo, que no necesitan estar pegados para demostrar que darían la vida por el otro. Si ambos son pacientes y tienen estabilidad mental, física y emocional, puede que Géminis sea el amor de la vida de Acuario. 

Piscis 

La manera en que Géminis y Piscis conectan es muy artística, sus mentes creativas son las que se encuentran. Los dos tienden a ser muy románticos y aunque es diferente la forma en que ven el amor logran empatizar. Piscis puede ser esa alma ingenua que confía en el otro, que se deja llevar e ignora cualquier bandera roja en el comportamiento de Géminis. Realmente el inicio puede describirse como la historia perfecta, en donde los suspiros no pueden faltar. Aunque Géminis es más tímido cuando se trata de amar, siente confianza con la sinceridad de Piscis. Sin embargo, el amor puede caerse cuando se enfrentan a la realidad. Piscis calla mucho y poco a poco se aleja, porque no se siente valorado por Géminis. Para que su relación funcione se necesita mucho más que un montón de palabras bonitas y por falta de hechos terminarán rompiéndose el alma.