A veces te encierras en tu propio mundo Capricornio, lo ves como algo oscuro, como si realmente no encajaras en el lugar en el que vives, como si tu esencia ahí no se aprovechara al máximo…

Pero en el fondo, llenas una grieta muy necesaria dentro de él. Sostienes la vida de muchas personas que están a tu alrededor, sin ti, sus vidas se habrían destruido por completo, habrían caído en miserias, en depresiones, incluso en locura… Y por esto, el mundo a veces se te hace demasiado pesado Capri. Porque sostienes demasiado.

Está bien que a veces grites, que llores, que saques tu lado más sensible. Está bien que te desahogues, que los demás puedan saber que tienen un hombro donde llorar, y está bien que te rompas, que maldigas y que te quedes vacío por dentro Capri.

Tienes muchas ambiciones, y eso es lo que te lleva a lo que quieres, lo que te hace conseguir tus metas, pero recuerda que eres humano, que no eres un robot, que no eres una máquina aunque muchos puedan verte así. Recuerda que está bien descansar de vez en cuando, tomarte un respiro del mundo, viajar un poco más y que siempre podrás continuar mañana. Todo irá bien Capri…