Muchas veces el mundo te consume Piscis, te consume porque no es suficiente para ti. Eres un radar de sensibilidad y a veces eliges esas corrientes subterráneas que la mayoría de las personas desecha.

Te gusta ayudar a quien más lo necesita, te acercas a las personas que parecen tener problemas de algún tipo para intentar “curarles” de alguna manera. Pero hay días en los que sientes que te ahogas en esas corrientes, y nadie es capaz de entender ni de comprender nada. Está bien Piscis, están ciegos ante el mundo que los rodea.

Eres extremadamente profundo y sincero, y el mundo no está acostumbrado a lidiar con gente tan pura de alma y de espíritu. Claro que tienes tu carácter, además es un carácter muy marcado, y tienes tu genio, y eres capaz de gritar y de soltar palabras por tu boca de las que después te arrepientes, pero en el fondo eres una buena persona, siempre pendiente de los tuyos y a veces, de los que ni quiera son tuyos sólo para que los que quieres no se sientan mal.

Todo tu cuerpo es como una esponja, absorbiendo las vibraciones y la empatía del mundo. A veces te cargas de sensaciones que no quieres pero de repente ves que otras son súper satisfactorias. El mundo te consume Piscis, pero cuando algo bonito pasa, eres capaz de mandar a la mierda todo lo que te ha hecho daño y dar prioridad a eso que acaba de aparecer en tu vida y te hace revivir la ilusión de nuevo. Todo irá bien…