CÓMO SANAR TU CORAZÓN ROTO CAPRICORNIO

Si hay alguien a quien tener mucho miedo por lo que pueda hacerse a sí mismo cuando pasa por una situación dolorosa, eres tú Capricornio. Porque no hablas, no cuentas absolutamente nada de lo que se te pasea por la cabeza y no te abres ni cuentas tu verdad aunque te lo pidan a gritos. Porque cuando algo te duele demasiado, te vas, desapareces del mapa y no das ninguna explicación. Dejas con el alma en vilo a la gente que más te quiere y te olvidas de dar señales de vida. Solo quieres estar en soledad, solo quieres que deje de doler tanto…

Pensar que todo pasará dejándolo pasar es un error Capricornio un error muy grave, porque para aprender a crecer ya estar en paz, hay que aprender a despedirse.

No te comas la cabeza en soledad, no te apartes de la gente que más quieres para seguir haciéndote daño pensando siempre lo mismo. Haces como que olvidas el tema, pero en el fondo de tu mente, lo repites una y otra vez y eso te hace mucho daño. Tienes que hacer un poder enorme cuando pasas por una mala racha y hablar. Confiar tus temores a la persona en la que más confíes y dejarte ayudar. No pasa nada por pedir ayuda, no pasa nada por flaquear de vez en cuando Capricornio, todo el mundo es humano y tú lo eres mucho más de lo que te imaginas.

Te piensas que tu corazón es de hierro, pero en realidad es mantequilla pura y dura. Antes de encerrarte en ti misma/o y guardar el dolor como acostumbras a hacer, haz todo lo que no harías. Haz lo contrario a lo que sueles hacer siempre. Si no tienes ganas de fiesta, te vas de fiesta, si no quieres contar y decir lo que te pasa, lo haces. Lo sueltas. Chilla, grita, llora, haz lo que quieras, pero hazlo. Cualquier cosa Capricornio que te ayude limpiar todo tu interior. Cuenta con los tuyos, cuenta tus preocupaciones a tu familia. El calor humano de la gente que más te quiere puede llegar a ser tu mejor medicina. Siempre.