Si has nacido el 11 de marzo, eres una persona que no tiene miedo a probar cosas nuevas. Te encanta experimentar, estar de aquí para allá, descubrir lugares desconocidos. En tu mente hay mil ideas fluyendo constantemente y no puedes parar, ni siquiera a veces para dormir. Te haces preguntas sobre las cosas y buscas la respuesta a las preguntas más complicadas de la vida. Sin duda, eres una persona curiosa, flexible y muy adaptable.

Eres el mejor hombro en el que tu gente puede apoyarse. En serio, tus amigos saben que siempre te van a tener ahí y tú siempre les demuestras con tu cariño, tu amabilidad y confianza que nunca les vas a fallar. Te preocupas mucho por la felicidad de los tuyos y eres capaz de dejar lo que estas haciendo para acudir a su “rescate”.

En el amor, buscas a una persona que sea, sobre todo, leal y sincera. No puedes con las mentiras y mucho menos cuando hay sentimientos de por medio. Tampoco soportas a las personas superficiales que solo se fijan en el exterior, en el dinero o en las cosas más banales de la vida. Necesitas a tu lado a una persona que sea romántica, que te valore por tu inteligencia y por tu corazón y a la que le guste la intimidad. Tienes un corazón demasiado grande como para dárselo a alguien que no se fije en ti por tu cara bonita.

Tienes que controlar un poquito tu billetera… Porque hay veces que se te va de las manos y gastas demasiado dinero en cosas que no necesitas. Trabajas muy duro para ganar dinero que al final terminas derrochando en tonterías. Tienes que aprender a ser un poquito más ahorrador, que luego cuando necesitas el dinero, te arrepientes de tus gastos…

Eres bastante dado a tener algunos altibajos emocionales. Eres Piscis y te caracterizas por ser muy emocional. Esta montaña rusa puede ser un poco molesta para ti y para la gente que te rodea. Si pones un poquito de tu parte, puedes llegar a tener el control de ti mismo, al menos para que no te afecte demasiado en tu día a día y en tus relaciones.

En el trabajo, tienes buen ojo para detectar oportunidades potencialmente buenas para tu futuro. Gracias a tu intuición, sabes qué caminos debes elegir y cuáles descartar. En este aspecto, te dejas llevar más por lo que te dice tu corazón que por lo que es políticamente correcto. No te importa romper las normas o ir en contra de la gente, simplemente quieres hacer lo que te sale del corazón.