Si has nacido el 11 de septiembre, tienes un lado que no se calla nada, sin importar las consecuencias. La verdad es que eso de usar máscaras nunca ha sido parte de tu personalidad, te riges por la verdad y quien no lo tolere puede marcharse de tu vida. Eres un ser bastante reservado, lo tienes que pensar mil veces antes de compartir tu lado sensible. También ayuda que tu capacidad intelectual es superior, no te enganchas ni te pierdes en lo que dictan tus emociones. De hecho, antes de tomar una decisión necesitas ponerla en la balanza mil veces para sentirte lo suficientemente seguro. 

Eres Virgo, así que tu individualidad te distingue, siempre enfocado en tus objetivos, no importa lo que pase o quien llegue a tu vida, tus convicciones siempre serán tu prioridad. Eso sí, cuando te lo propones eres demasiado profundo y reflexivo, no te quedas conforme hasta que te sumerges en los detalles, quieres sentir la paz de que tienes la información necesaria para seguir avanzando. Esa es la razón por la que muchas veces vuelves al pasado inesperadamente, tu mente hace que viajes entre un montón de pensamientos y de pronto ya estás fuera de tu presente, porque tu ansiedad te grita que has dejado cabos sueltos y así no puedes avanzar. Tienes que aprender a soltar, poco a poco, no te exijas cambiar de la noche a la mañana, pero intenta, hazlo por tu salud mental, física y emocional. Recuerda que no siempre tienes la solución en todo y está bien. 

Los nacidos el 11 de septiembre, son muy independientes, si algo detestan es sentirse manipulados, no quieren que nadie se sienta con el derecho de decidir sobre su forma de ver la vida y cuando detectan esas intenciones simplemente ponen un alto sin tocarse el corazón. Virgo puede ser paciente y dulce, pero cuando lo fastidias es mejor que te alejes porque te dejará claro que no significas nada. Para romper lazos nadie le gana, puede que llore y viva el duelo, pero no se va a enganchar. A veces, es por orgullo, pero no va a dejar que nadie lo vea sufriendo en algún rincón por un mal amor. Es lo suficiente valiente como para recoger los pedazos de sus heridas y seguir adelante. La verdad es que su día a día es ir contra reloj, sus planes nunca cesan, así que no puede perder el tiempo en personas que lo único que hacen es restarle energía. Prefiere organizarse, ver la manera de despejarse de todo y volver a empezar como si no tuviera ni una sola grieta. 

Es obvio que no todo en tu personalidad es maravilloso, hay ciertos rasgos que pueden considerarse negativos y que hacen que muchas veces termines involucrado en un problema tras otro. En primer lugar, no crees en nada, eres demasiado escéptico y muchas veces asustas a personas que te quieren ayudar de corazón. Además, eres muy directo, no todos pueden con tanta transparencia y aunque la mayoría del tiempo no es malo, puedes llegar a herir y ni siquiera te das cuenta. Eso sin contar que eres el peor de los críticos contigo mismo, no tienes piedad y exageras tus defectos.

Tu símbolo astrológico es la Virgen, es la que representa tu parte cohibida, la que tiene que dar pasos con mucha cautela antes de mostrar su lado vulnerable. También es quien le hace honor a tu serenidad, la manera tan inteligente con la que tomas cada situación en tu vida. Tu elemento es la Tierra, es quien te impulsa a ver las cosas con claridad, sin miedo y con la certeza de que vas a estar bien, es tu equilibrio. Tu planeta regente es Mercurio, es quien te invita a aspirar a más. Tu parte que va en contra del conformismo y que no dejará que tus sueños queden en el aire. Por otro lado, la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 8, 13, 14 y 24. 

Si has nacido el 11 de septiembre, como pareja eres el amante que se gana la confianza rápidamente. Esto porque no pierdes el tiempo en habladurías, tal vez no digas palabras románticas todo el tiempo, pero no dudas en ayudar a tu pareja cuando te necesita. Eres el tipo de pareja que invita a la comprensión, a la comunicación, a tener una conexión más allá de lo físico. Te quedas con un corazón que ponga a prueba tu respiración, tus latidos, tu intelecto. Ahí es cuando te sientes seguro y te comprometes. 

Tu color de la suerte es el azul marino, el que representa a las mentes profundas, a las que tienen una fuerza imparable, a las que saben cómo comportarse de una forma refinada cuando quieren conseguir algo. Eres quien se adapta, no te dejas vencer fácil y sabes que en cada situación hay una lección.