Si has nacido el 14 de agosto, eres el tipo de persona que se apega a su parte perceptiva, tienes un don para detectar cualquier mala actitud a tu alrededor. Sin duda, tu enfoque en la vida es claro, no estás para conformarte con las sobras de nadie y por lo mismo trabajas muy duro por lo que quieres. Si algo te mantiene de pie es tu parte impulsiva, siempre buscas la motivación para salir adelante. No hay nada que se te escape de las manos y tampoco estás esperando que la vida te bendiga milagrosamente sin mover un solo dedo.

Eres Leo, esa es la razón por la que siempre tienes la valentía de decir las cosas de frente, rara vez dejas que el otro solucione las cosas por ti. No importa si no te sale como lo imaginaste, pero no te das por vencido a la primera. Sabes muy bien que la vida muchas veces se trata de sacrificio para después disfrutar de los lujos.

Te inspira romper con las reglas si es necesario, digamos que tienes algo de rebelde en tu interior y muchas veces te ha servido para mantener tanta energía en todo lo que haces. Es claro que algo que te destaca del resto es tu sentido del humor, siempre andas contra reloj, pero tienes tiempo para verle el lado dulce a todo lo que haces. Eres sinónimo de entrega, de honestidad, de calidez. Te gusta que los demás te recuerden por la manera tan firme en la que enfrentas el día a día, pero también por tu buen corazón.

Los nacidos el 14 de agosto, tienen una manera muy encantadora de ver la vida. A veces, ni se dan cuenta que son el punto clave para estimular a otros a lanzarse al éxito. Como todos, tienes fortalezas y debilidades, pero prefieres enfocar tu energía y tiempo, en la parte positiva. Todo aquello que te mantenga de pie es bien recibido, pero no vas a lidiar con gente que sólo viene a amargarte, porque está frustrada al no cumplir lo que quiere. La manera ingeniosa con la que vives ha sido la razón por la que muchas puertas en tu camino se han abierto. Eres amable, pionero, original, el tipo de persona que se recuerda con una sonrisa de oreja a oreja.

Aunque no todo puede ser perfecto, hay ciertos rasgos negativos en tu personalidad que te pueden poner entre la espada y la pared cuando las discusiones se hacen presentes. En primer lugar, te preocupas en exceso y eso puede resultar asfixiante para quienes te rodean. Es tu parte controladora, que exige saber que todo está bien, pero…tienes que aceptar que no todo siempre saldrá a la perfección y que lo negativo también sirve para mejorar. Además, eres un ser demasiado rígido, cuando se te mete una idea en la cabeza difícilmente cambias de opinión e ignoras todo lo que te diga el resto. Puedes llegar a ser terriblemente necio y orgulloso.

Tu símbolo astrológico es el León, es tu parte temeraria, la que se lanza al ruedo, incluso con una venda en los ojos. Es la que está acostumbrada a ganar en todo, la que pierde con el poder que obtiene y puede ser un tanto egoísta. Mientras que tu elemento es Fuego, otra razón más para ser tan impulsivo, tan entregado y tan pasional. Es quien te da la resiliencia para enfrentar los tragos amargos de la vida. El Sol es quien te gobierna, es por ello que amas ser el centro de atención, también la razón por la que brillas y llenas de hogar todo lo que pisas. Por su parte, la numerología dice que tus números de la suerte son el 2, 6, 10, 12 y 21.

Si has nacido el 14 de agosto, en el amor podríamos describirlo como una pareja pasional, te gusta entregarte desde las entrañas, con ese amor que no tiene miedo a que le dejen una grieta más en el corazón. También eres muy sensual, divertido y siempre buscas la manera de romper con la rutina de una forma muy peculiar. Hay una parte de ti que es un tanto demandante, realmente si deciden compartir los días contigo quieres que se comprometan o mejor no quieres nada. Eso de amar con grises no es lo tuyo, estás acostumbrado a que se comprometan sin miedo a que todo termine en una atadura, a ti no te asusta nada de eso, pero…pocos pueden lidiar con tanto amor.

Eres como tu color de la suerte, el naranja, el color que le hace honor a la valentía, a las ganas de vivir el día a día. A la fuerza, juventud, al amor. El color que adorna tu lado impulsivo, el que te llena de confianza, de compasión. Eres quien está aquí para mejorar, para sanar, para ser servicial. Sabes muy bien que no eres nadie, si no ayudas a los demás y que al final la competencia es contigo mismo, no con los demás.