Si has nacido el 17 de agosto, sabes muy bien que la gente critica por todo y que no queda más que vivir, porque no estás aquí para cumplir con sueños ajenos. Si hay algo que te describe es la pasión con la que enfrentas el día a día, no importa lo duro que te golpee la vida, porque al final siempre vas a levantar la mirada viendo al cielo de una forma desesperada, porque sabes que vendrá un mejor mañana. Eres un ser leal, contigo las relaciones falsas no son bienvenidas y esa es la razón por la que prácticamente le haces una prueba a cualquier ser nuevo que intente conocer tu lado vulnerable. Puede que saludes a muchos, pero pocos son aquellos que realmente llamas amigos. 

Eres Leo, es por ello que muchos te ven como una amenaza, porque detrás de un ser tranquilo y con pasos serenos, se esconde un volcán dispuesto a hacer erupción si alguien intenta lastimar lo que ama. Tienes una parte ardiente que cuando se hace presente no tiene tiempo para escuchar a nadie, su único objetivo es saborear la victoria. Pero eso no quiere decir que no tengas corazón, lo tienes, incluso más grande que el resto, pero eres muy selectivo cuando lo entregas. Tus emociones son ingobernables y eso se vuelve un imán para muchas personas, porque a fin de cuentas no te rindes, siempre vas en busca de más y ahí es cuando te vuelves tu propio héroe. Eres autosuficiente, que nadie se atreva a decirte cómo debes manejar tu vida, porque lo dejarás callado las veces que sean necesarias. Tu energía es la que está llena de imaginación, la que siempre encuentra una salida y que tiene confianza en todo lo que hace.

Los nacidos el 17 de agosto, gozan al causar impacto, no les asusta que todo el mundo hable de ellos y no tienen tiempo de andar desmintiendo chismes, la única opinión que les importa es la que ven cada mañana frente al espejo. De ahí en fuera los demás comentarios se le resbalan como jabón entre las manos. Sólo aquél que tiene el privilegio de conocer tus sentimientos más profundos sabe que te han costado lágrimas, despedidas duras y cambios que no esperabas salir adelante. Eres resistente, pero hay momentos en los que lo único que necesitas es un respiro, alguien leal que te tome de la mano y te recuerde que pase lo que pase todo estará bien. Sí, puede que te rompas una noche entera, pero a la mañana siguiente te vas a levantar como si no te hubiera pasado nada, eso es lo más bonito de tu cinismo. Ahí está la gallardía que te recuerda que rendirte nunca es una opción. 

Y claro, como todos, tienes un lado oscuro que te puede terminar metiendo en líos, porque ser perfecto no es algo que grites a los cuatro vientos. Primeramente hablemos de tu lado egoísta, cuando aparece no te importa nada, lo único que quieres es cumplir tus caprichos y  que el mundo ruede, pero hay personas que salen lastimadas cuando ni siquiera son culpables de nada. Otro rasgo negativo es tu lado melancólico, es muy frustrante cuando los recuerdos aparecen tocando tus pensamientos de forma abrumadora y de pronto te pierdes en el pasado para volver a un lugar en el que no eres feliz. Si a eso le agregamos tu parte inflexible, simplemente no hay poder humano que te haga salir de esos ratos en los que no quieres saber nada de nadie. Lo único que queda es esperar a que pase la mala racha. 

Tu símbolo astrológico es el León, esa es una de las razones por las que odias la cobardía y todo aquello que tenga que ver con el conformismo, estás acostumbrado a ganar y liderar. Te gusta estar rodeado de gente que te respeta y te ama por encima de todo. Eres un ser divertido, pero cuando alguien te intenta dominar el diablo toma el control. Tu elemento es el fuego, es la fuerza natural con la que te enfrentas a cualquier adversidad que te ponga la vida, incluso con un nudo en la garganta no te rindes. Quien te rige es el Sol, ahí está tu vanidad, tu manera peculiar de brillar, el por qué amas ser el centro de atención. Mientras que la numerología dice que tus números de la suerte son el 1, 5, 17, 18 y 20. 

Si has nacido el 17 de agosto, en el amor puede que tu mal humor te juegue una que otra mala jugada, pero siempre gana tu lado pasional. Eres sentimental hasta los huesos y no te da miedo gritarle al mundo entero lo mucho que amas a tu pareja. Buscas algo genuino, leal y a largo plazo. La verdad es que eso de los amores de una sola noche no son lo tuyo, no estás dispuesto a compartir tu energía de la cama y del corazón con cualquiera. Eres amor, estabilidad y esa es la razón por la que tus parejas te adoran. 

Eres como tu color de la suerte, el naranja, el color que simboliza la juventud, fortaleza y esa sonrisa de oreja a oreja con la que decides ver la vida. Es el color de los impulsivos, de los que no tienen tiempo de reflexionar en exceso, porque de lo contrario se les van las oportunidades. Eres así, para algunos irreverente, pero no piensas adaptarte a algo que no te hace feliz.